31.8.16

SILENZIO D'AMURI




Tanta Belleza nos demuestra que el género humano, a pesar de sus  mezquindades, es una especie peculiar y posiblemente única, capaz de las mayores crueldades y miserias pero a su vez, de las mayores grandezas.
Somos como somos, seres imperfectos y la Masonería nos ofrece un método y una vía para dejar de ser unos tipos menos miserables y avanzar hacia una vía de perfecccionamiento personal, a la que todos son llamados pero que no todos serán capaces de alcanzar por más que se esfuercen a lo largo de toda su vida.
Y es que la vida y los seres humanos somos así... ¡Que  le vamos a hacer!...
Adjunto la letra de esta auténtica maravilla para los sentidos:

T'amaju di quannu stavi dintr'a la naca,
T'addivaj ducizza a muddichi a muddichi
Silenziu d'amuri ca camini intr'a li vini
Nun è pussibili staccárimi di tia.
Nun chiangiti no albiri d'alivi
Amuri e beni vengunu di luntanu,
Dilizia amata mia, sciatu di l'alma mia,
Dammi lu cori ca ti dugnu la vita.
Vacanti senza culura tengu lu senzu
Quanno na mamma si scorda a so' figliu,
Tannu mi scordu d'amari a tia
Ti vogliu bbene picciliddra mia.
Vulati acidduzzi iti ni ll'amata
Cantantici mentri nc'è morte e vita
Comu tuttu lu munnu esti la campagna,
Tu si a Riggina e ju 'u Re di Spagna.

3.6.16

Reflexiones sobre el Poder...a todos los niveles

"Lo que sostiene a los tiranos no es su poder sino la sumisión de sus súbditos"
(Condorcet)
"El que no piensa, no nota las cadenas"
(Rosa Luxemburgo) 

Como junguiano convicto y confeso, creo en las sincronicidades y hoy al leer el periódico, me he encontrado "casualmente" con una cita (que me ha llevado a otra) que encajan perfectamente con una situación que me ha tocado vivir personalmente hace unos días y que a primera vista parecerían desconectadas con las citas que encabezan este post…pero no es así.
Hoy quisiera hablaros sucintamente del Poder, sea en mayúsculas o en minúsculas, tanto da porque es lo mismo.
Ya dijo Bertrand Russell que los economistas estudian lo que los seres humanos escogen; y los sociólogos, cómo los seres humanos son obligados a escoger.
Así pues la Sociología se encargaría del estudio de las personas en sus roles, lo cual es, en  pocas palabras, estudiar cómo y por qué se distribuye y ejerce el poder en los grupos, comunidades, instituciones y sociedades a las que pertenecen esas personas.
Y es que muchos autores han coincidido en un hecho fundamental para entender las leyes que rigen la voluntad de dominación de algunos humanos sobre otros y que Hobbes y Montesquieu sintetizaron con su gran brillantez intelectual.
Decía Hobbes en 'El Leviathan' que: en el hombre se manifiesta "un perpetuo e incansable deseo de conseguir poder tras poder", mientras que en el 'El Espíritu de las Leyes' Montsequieu, afirma de forma lapidaria: "Es una experiencia eterna que todo hombre que tiene poder siente la inclinación de abusar de él yendo hasta donde encuentra límites.”
Y es que los autores citados tenían más razón que un santo, porque la enfermiza pulsión del ser humano por el poder (y su correlato, la dominación de los demás), es una constante en la historia de nuestra especie y posiblemente la fuente de todos nuestros males, pero dejo el análisis de este aserto para la Psicología Profunda (y/o la Psiquiatría) que considero que son las disciplinas más adecuadas para hallar explicaciones a esta cuestión.
Los sistemas organizativos de los seres humanos desde la antigüedad más remota hasta nuestros días, se ha basado en la división en clases, la jerarquización y la especialización de roles, lo cual, si bien ha podido ser útil para la supervivencia de nuestra especie, ha generado no obstante unas disfunciones tremendas en términos de dominación de unos por otros y de instauración de privilegios (formales o informales) para las "élites" que han acabado por convertirse en amenazas para el ejercicio de la Libertad y lo peor de todo, a meternos a todos en el coco falsas concepciones sobre la legitimación del poder de aquellos que rigen nuestros destinos en cualquier ámbito de nuestra vida y que acabamos aceptando, sin pensar, como "una cosa dada" que hemos de mantener para preservar el orden social.
Y…¿ sabéis cual es gran problema de todo esto?.
Pues que inconscientemente aceptamos como necesario el poder de las élites como elemento esencial para mantener el orden social (o los consensos cotidianos) y acabamos renunciando a pensar por nosotros mismos y a confundir el Contrato Social con la perruna sumisión a los que mandan o a los que, nadie sabe porque puto motivo se atribuye la condición de élite  que dirige nuestros destinos en cualquier ámbito de nuestra existencia y porque creemos que es normal porque siempre ha sido así, aceptándolo acríticamente como unos absolutos idiotas.
De ahí a los Dioses, a los Sacerdotes, a los Reyes, a la Aristocracia, a los Tecnócratas o a los Caciques y Caciquillos de todo pelaje y en cualquier ámbito de la vida, hay un paso. 
¡Y así nos luce!
Y es que como sabiamente nos decía Max Weber: "el poder, entendido como capacidad de imposición, significa la probabilidad de imponer en una relación social la voluntad de uno, incluso contra la resistencia del otro, con independencia de en qué se apoye esa probabilidad".
¡Joder, Max tenías más razón que un santo!.
Y es que… cuantas veces nos encontramos en nuestro día a día más cotidiano con personas a las que a priori supones seres inteligentes pero que son capaces de actuar en contra de sus intereses y sin pensar, simplemente porque han integrado como en su psique y en su comportamiento la nefasta práctica de seguir siempre al abanderado…
Una parte sustancial de la dominación no siempre se ejerce a través de la coerción directa sino a través del lenguaje; es decir, mediante las definiciones de la realidad, con la separación entre lo nombrable y lo innombrable, entre lo pensable y lo impensable, entre lo posible y lo imposible...
Ya lo decía Castoríades en su obra 'Poder, Política y Autonomía': "Si definimos como poder la capacidad de una instancia cualquiera (personal o impersonal) de llevar a alguno a hacer o no hacer aquello que, por sí mismo, no hubiera hecho necesariamente, es evidente que el poder más grande concebible es el de preformar de tal modo a alguien que haga por sí mismo lo que se quería que hiciera sin necesidad de dominación o de poder explícito".
¡Esto sí que da miedo! ya que configura la realidad y la experiencia que hacemos de ella por nosotros mismos sin tener conciencia alguna de que tras las bambalinas de la realidad y de lo que suponemos como lógico y hasta como necesario se esconde un mecanismo de dominación y lo peor de todo, que se profundiza y perfecciona con nuestra inconsciente y sumisa colaboración.
En pocas palabras, estamos hablando ni más ni menos del concepto de hegemonía entendida como subordinación ideológica de la que ya nos advirtió Gramsci, porque sin el menor género de dudas el poder alcanza una mayor eficacia cuanto menos observable es.
¡Puro Matrix!
La verdad siempre es incómoda porque nos obliga a salir de nuestro "espacio de confort" y rasgar el velo para ver las cosas como son y no como interesadamente nos han educado a verlas. 
En esta situación, lo políticamente correcto, lo necesario para mantener el Contrato Social (mal interpretado, of course) o nuestra colaboración (colaboracionista) para que prevalezcan siempre los consensos frente al "libre examen", acaban por convertirse en herramientas para perpetuar la dominación de las élites sobre los que no forman parte de ellas y lo que más jode, con nuestra inestimable ayuda.
En fin, que como decía Kant "Sapere Aude" y que los seres humanos, en todos los ámbitos de decisión que nos encontramos en nuestro día a día, nos traguemos la pastilla roja de una puta vez y veamos la realidad tal cual es.
Quizás no nos guste lo que veamos pero es lo que hay. 
Y  es que la Libertad es lo que tiene...

Prometeo

PD: una canción de regalo que va muy a tono con el post.

11.5.16

Neoliberalismo: la raíz ideológica de todos nuestros problemas

Artículo de George Monbiot. Publicado en "The Guardian" (15-4-2016)

Desde el colapso económico hasta el desastre ambiental, pasando por el ascenso de Donald Trump: el neoliberalismo ha desempeñado un papel en todos ellos. ¿Cómo es posible que la izquierda no haya planteado una alternativa?
Imaginen que los ciudadanos de la Unión Soviética no hubieran oído hablar del comunismo. Pues bien, la mayoría de la población desconoce el nombre de la ideología que domina nuestras vidas. 
Si la mencionan en una conversación, se ganarán un encogimiento de hombros; y, aunque su interlocutor haya oído el término con anterioridad, tendrá problemas para definirlo. ¿Saben qué es el neoliberalismo?
Su anonimato es causa y efecto de su poder. Ha sido protagonista en crisis de lo más variadas: el colapso financiero de los años 2007 y 2008, la externalización de dinero y poder a los paraísos fiscales (los "papeles de Panamá" son solo la punta del iceberg), la lenta destrucción de la educación y la sanidad públicas, el resurgimiento de la pobreza infantil, la epidemia de soledad, el colapso de los ecosistemas y hasta el ascenso de Donald Trump. Sin embargo, esas crisis nos parecen elementos aislados, que no guardan relación. No somos conscientes de que todas ellas son producto directo o indirecto del mismo factor: una filosofía que tiene un nombre; o, más bien, que lo tenía. ¿Y qué da más poder que actuar de incógnito?
El neoliberalismo es tan ubicuo que ni siquiera lo reconocemos como ideología. Aparentemente, hemos asumido el ideal de su fe milenaria como si fuera una fuerza natural; una especie de ley biológica, como la teoría de la evolución de Darwin. Pero nació con la intención deliberada de remodelar la vida humana y cambiar el centro del poder.
Para el neoliberalismo, la competencia es la característica fundamental de las relaciones sociales. Afirma que "el mercado" produce beneficios que no se podrían conseguir mediante la planificación, y convierte a los ciudadanos en consumidores cuyas opciones democráticas se reducen como mucho a comprar y vender, proceso que supuestamente premia el mérito y castiga la ineficacia. Todo lo que limite la competencia es, desde su punto de vista, contrario a la libertad. Hay que bajar los impuestos, reducir los controles y privatizar los servicios públicos. Las organizaciones obreras y la negociación colectiva no son más que distorsiones del mercado que dificultan la creación de una jerarquía natural de triunfadores y perdedores. La desigualdad es una virtud: una recompensa al esfuerzo y un generador de riqueza que beneficia a todos. La pretensión de crear una sociedad más equitativa es contraproducente y moralmente corrosiva. El mercado se asegura de que todos reciban lo que merecen.
Asumimos y reproducimos su credo. Los ricos se convencen de que son ricos por méritos propios, sin que sus privilegios (educativos, patrimoniales, de clase) hayan tenido nada que ver. Los pobres se culpan de su fracaso, aunque no puedan hacer gran cosa por cambiar las circunstancias que determinan su existencia. ¿Desempleo estructural? Si usted no tiene empleo, es porque carece de iniciativa. ¿Viviendas de precios desorbitados? Si su cuenta está en números rojos, es por su incompetencia y falta de previsión. ¿Qué es eso de que el colegio de sus hijos ya no tiene instalaciones de educación física? Si engordan, es culpa suya. En un mundo gobernado por la competencia, los que caen pasan a ser perdedores ante la sociedad y ante sí mismos.
La epidemia de autolesiones, desórdenes alimentarios, depresión, incomunicación, ansiedad y fobia social es una de las consecuencias de ese proceso, que Paul Verhaeghe documenta en su libro What About Me?. No es sorprendente que Gran Bretaña, el país donde la ideología neoliberal se ha aplicado con más rigor, sea la capital europea de la soledad. Ahora, todos somos neoliberales.
El término neoliberalismo se acuñó en París, en una reunión celebrada en 1938. Su definición ideológica es hija de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, dos exiliados austríacos que rechazaban la democracia social (representada por el New Deal de Franklin Roosevelt y el desarrollo gradual del Estado del bienestar británico) porque la consideraban una expresión colectivista a la altura del comunismo y del movimiento nazi.
En Camino de servidumbre (1944), Hayek afirma que la planificación estatal aplasta el individualismo y conduce inevitablemente al totalitarismo. Su libro, que tuvo tanto éxito como La burocracia de Mises, llegó a ojos de determinados ricos que vieron en su ideología una oportunidad de librarse de los impuestos y las regulaciones. En 1947, cuando Hayek fundó la primera organización encargada de extender su doctrina (la Mont Perelin Society), obtuvo apoyo económico de muchos millonarios y de sus fundaciones.
Gracias a ellos, Hayek empezó a crear lo que Daniel Stedman Jones describe enAmos del universo como "una especie de Internacional Neoliberal", una red interatlántica de académicos, empresarios, periodistas y activistas. Además, sus ricos promotores financiaron una serie de comités de expertos cuya labor consistía en perfeccionar y promover el credo; entre ellas, el American Enterprise Institute, la Heritage Foundation, el Cato Institute, el Institute of Economic Affairs, el Centre for Policy Studies y el Adam Smith Institute. También financiaron departamentos y puestos académicos en muchas universidades, sobre todo de Chicago y Virginia.
Cuanto más crecía el neoliberalismo, más estridente era. La idea de Hayek de que los Gobiernos debían regular la competencia para impedir monopolios dio paso entre sus apóstoles estadounidenses −como Milton Friedman− a la idea de que los monopolios venían a ser un premio a la eficacia. Pero aquella evolución tuvo otra consecuencia: que el movimiento perdió el nombre. En 1951, Friedman se definía neoliberal sin tapujo alguno. Poco después, el término empezó a desaparecer. Y por si eso no fuera suficientemente extraño en una ideología cada vez más tajante y en un movimiento cada vez más coherente, no buscaron sustituto para el nombre perdido.

Ideología en la sombra
A pesar de su dadivosa financiación, el neoliberalismo permaneció al principio en la sombra. El consenso de posguerra era prácticamente universal: las recetas económicas de John Maynard Keynes se aplicaban en muchos lugares del planeta; el pleno empleo y la reducción de la pobreza eran objetivos comunes de los Estados Unidos y de casi toda Europa occidental; los impuestos al capital eran altos y los Gobiernos no se avergonzaban de buscar objetivos sociales mediante servicios públicos nuevos y nuevas redes de apoyo.
Pero, en la década de 1970, cuando la crisis económica sacudió las dos orillas del Atlántico y el keynesianismo se empezó a derrumbar, los principios neoliberales se empezaron a abrir paso en la cultura dominante. 
En palabras de Friedman, "se necesitaba un cambio (...) y ya había una alternativa preparada". Con ayuda de periodistas y consejeros políticos adeptos a la causa, consiguieron que los Gobiernos de Jimmy Carter y Jim Callaghan aplicaran elementos del neoliberalismo (sobre todo en materia de política monetaria) en los Estados Unidos y Gran Bretaña, respectivamente.
El resto del paquete llegó enseguida, tras los triunfos electorales de Margaret Thatcher y Ronald Reagan: reducciones masivas de los impuestos de los ricos, destrucción del sindicalismo, desregulación, privatización y tercerización y subcontratación de los servicios públicos. La doctrina neoliberal se impuso en casi todo el mundo −y, frecuentemente, sin consenso democrático de ninguna clase− a través del FMI, el Banco Mundial, el Tratado de Maastricht y la Organización Mundial del Comercio. Hasta partidos que habían pertenecido a la izquierda adoptaron sus principios; por ejemplo, el Laborista y el Demócrata. Como afirma Stedman Jones, "cuesta encontrar otra utopía que se haya hecho realidad de un modo tan absoluto".
Puede parecer extraño que un credo que prometía libertad y capacidad de decisión se promoviera con este lema: "No hay alternativa". 
Pero, como dijo Hayek durante una visita al Chile de Pinochet (uno de los primeros países que aplicaron el programa de forma exhaustiva), "me siento más cerca de una dictadura neoliberal que de un gobierno democrático sin liberalismo".
La libertad de los neoliberales, que suena tan bien cuando se expresa en términos generales, es libertad para el pez grande, no para el pequeño. Liberarse de los sindicatos y la negociación colectiva significa libertad para reducir los salarios. Liberarse de las regulaciones estatales significa libertad para contaminar los ríos, poner en peligro a los trabajadores, imponer tipos de interés inicuos y diseñar exóticos instrumentos financieros. Liberarse de los impuestos significa liberarse de las políticas redistributivas que sacan a la gente de la pobreza.
En La doctrina del shock, Naomi Klein demuestra que los teóricos neoliberales propugnan el uso de las crisis para imponer políticas impopulares, aprovechando el desconcierto de la gente; por ejemplo, tras el golpe de Pinochet, la guerra de Irak y el huracán Katrina, que Friedman describió como "una oportunidad para reformar radicalmente el sistema educativo" de Nueva Orleans. Cuando no pueden imponer sus principios en un país, los imponen a través de tratados de carácter internacional que incluyen "instrumentos de arbitraje entre inversores y Estados", es decir, tribunales externos donde las corporaciones pueden presionar para que se eliminen las protecciones sociales y medioambientales. 
Cada vez que un Parlamento vota a favor de congelar el precio de la luz, de impedir que las farmacéuticas estafen al Estado, de proteger acuíferos en peligro por culpa de explotaciones mineras o de restringir la venta de tabaco, las corporaciones lo denuncian y, con frecuencia, ganan. Así, la democracia queda reducida a teatro.
La afirmación de que la competencia universal depende de un proceso de cuantificación y comparación universales es otra de las paradojas del neoliberalismo. Provoca que los trabajadores, las personas que buscan empleo y los propios servicios públicos se vean sometidos a un régimen opresivo de evaluación y seguimiento, pensado para identificar a los triunfadores y castigar a los perdedores. Según Von Mises, su doctrina nos iba a liberar de la pesadilla burocrática de la planificación central; y, en lugar de liberarnos de una pesadilla, creó otra.

Menos sindicalismo y más privatizaciones
Los padres del neoliberalismo no lo concibieron como chanchullo de unos pocos, pero se convirtió rápidamente en eso. El crecimiento económico de la era neoliberal (desde 1980 en GB y EEUU) es notablemente más bajo que el de las décadas anteriores; salvo en lo tocante a los más ricos. Las desigualdades de riqueza e ingresos, que se habían reducido a lo largo de 60 años, se dispararon gracias a la demolición del sindicalismo, las reducciones de impuestos, el aumento de los precios de vivienda y alquiler, las privatizaciones y las desregularizaciones.
La privatización total o parcial de los servicios públicos de energía, agua, trenes, salud, educación, carreteras y prisiones permitió que las grandes empresas establecieran peajes en recursos básicos y cobraran rentas por su uso a los ciudadanos o a los Gobiernos. 
El término renta también se refiere a los ingresos que no son fruto del trabajo. Cuando alguien paga un precio exagerado por un billete de tren, sólo una parte de dicho precio se destina a compensar a los operadores por el dinero gastado en combustible, salarios y materiales, entre otras partidas; el resto es la constatación de que las corporaciones tienen a los ciudadanos contra la pared.
Los dueños y directivos de los servicios públicos privatizados o semiprivatizados de Gran Bretaña ganan fortunas gigantescas mediante el procedimiento de invertir poco y cobrar mucho. 
En Rusia y la India, los oligarcas adquieren bienes estatales en liquidaciones por incendios. En México, Carlos Slim obtuvo el control de casi toda la red de telefonía fija y móvil y se convirtió en el hombre más rico del mundo.
Andrew Sayer afirma en Why We Can't Afford the Rich que la financiarización ha tenido consecuencias parecidas: "Como sucede con la renta, los intereses son (...) un ingreso acumulativo que no exige de esfuerzo alguno". Cuanto más se empobrecen los pobres y más se enriquecen los ricos, más control tienen los segundos sobre otro bien crucial: el dinero. Los intereses son, sobre todo, una transferencia de dinero de los pobres a los ricos. Los precios de las propiedades y la negativa de los Estados a ofrecer financiación condenan a la gente a cargarse de deudas (piensen en lo que pasó en Gran Bretaña cuando se cambiaron las becas escolares por créditos escolares), y los bancos y sus ejecutivos hacen el agosto.
Sayer sostiene que las cuatro últimas décadas se han caracterizado por una transferencia de riqueza que no es sólo de pobres a ricos, sino también de unos ricos a otros: de los que ganan dinero produciendo bienes o servicios a los que ganan dinero controlando los activos existentes y recogiendo beneficios de renta, intereses o capital. Los ingresos fruto del trabajo se han visto sustituidos por ingresos que no dependen de este.
El hundimiento de los mercados ha puesto al neoliberalismo en una situación difícil. 
Por si no fuera suficiente con los bancos demasiado grandes para dejarlos caer, las corporaciones se ven ahora en la tesitura de ofrecer servicios públicos. Como observó Tony Judt en Ill Fares the Land, Hayek olvidó que no se puede permitir que los servicios nacionales de carácter esencial se hundan, lo cual implica que la competencia queda anulada. Las empresas se llevan los beneficios y el Estado corre con los gastos.
A mayor fracaso de una ideología, mayor extremismo en su aplicación. Los Gobiernos utilizan las crisis neoliberales como excusa y oportunidad para reducir impuestos, privatizar los servicios públicos que aún no se habían privatizado, abrir agujeros en la red de protección social, desregularizar a las corporaciones y volver a regular a los ciudadanos. El Estado que se odia a sí mismo se dedica a hundir sus dientes en todos los órganos del sector público.

De la crisis económica a la crisis política
Es posible que la consecuencia más peligrosa del neoliberalismo no sea la crisis económica que ha causado, sino la crisis política. A medida que se reduce el poder del Estado, también se reduce nuestra capacidad para cambiar las cosas mediante el voto. Según la teoría neoliberal, la gente ejerce su libertad a través del gasto; pero algunos pueden gastar más que otros y, en la gran democracia de consumidores o accionistas, los votos no se distribuyen de forma equitativa. El resultado es una pérdida de poder de las clases baja y media. Y, como los partidos de la derecha y de la antigua izquierda adoptan políticas neoliberales parecidas, la pérdida de poder se transforma en pérdida de derechos. Cada vez hay más gente que se ve expulsada de la política.
Chris Hedges puntualiza que "los movimientos fascistas no encontraron su base en las personas políticamente activas, sino en las inactivas; en los 'perdedores' que tenían la sensación, frecuentemente correcta, de que carecían de voz y espacio en el sistema político"
Cuando la política deja de dirigirse a los ciudadanos, hay gente que la cambia por consignas, símbolos y sentimientos. Por poner un ejemplo, los admiradores de Trump parecen creer que los hechos y los argumentos son irrelevantes.
Judt explicó que, si la tupida malla de interacciones entre el Estado y los ciudadanos queda reducida a poco más que autoridad y obediencia, sólo quedará una fuerza que nos una: el poder del propio Estado. Normalmente, el totalitarismo que temía Hayek surge cuando los gobiernos pierden la autoridad ética derivada de la prestación de servicios públicos y se limitan a "engatusar, amenazar y, finalmente, a coaccionar a la gente para que obedezca".
El neoliberalismo es un dios que fracasó, como el socialismo real; pero, a diferencia de este, su doctrina se ha convertido en un zombie que sigue adelante, tambaleándose. Y uno de los motivos es su anonimato. O, más exactamente, un racimo de anonimatos.
La doctrina invisible de la mano invisible tiene promotores invisibles. 
Poco a poco, lentamente, hemos empezado a descubrir los nombres de algunos. Supimos que el Institute of Economic Affairs, que se manifestó rotundamente en los medios contra el aumento de las regulaciones de la industria del tabaco, recibía fondos de British American Tobacco desde 1963. Supimos que Charles y David Koch, dos de los hombres más ricos del mundo, fundaron el instituto del que surgió el Tea Party. Supimos lo que dijo Charles Kock al crear uno de sus laboratorios de ideas: "para evitar críticas indeseables, debemos abstenernos de hacer demasiada publicidad del funcionamiento y sistema directivo de nuestra organización".
Las palabras que usa el neoliberalismo tienden más a ocultar que a esclarecer. "El mercado" suena a sistema natural que se nos impone de forma igualitaria, como la gravedad o la presión atmosférica, pero está cargado de relaciones de poder. "Lo que el mercado quiere" suele ser lo que las corporaciones y sus dueños quieren. La palabra inversión significa dos cosas muy diferentes, como observa Sayer: una es la financiación de actividades productivas y socialmente útiles; otra, la compra de servicios existentes para exprimirlos y obtener rentas, intereses, dividendos y plusvalías. Usar la misma palabra para dos actividades tan distintas sirve para "camuflar las fuentes de riqueza" y empujarnos a confundir su extracción con su creación.

Franquicias, paraísos fiscales y desgravaciones
Hace un siglo, los ricos que habían heredado sus fortunas despreciaban a losnouveau riche; hasta el punto de que los empresarios buscaban aceptación social mediante el procedimiento de hacerse pasar por rentistas. En la actualidad, la relación se ha invertido: los rentistas y herederos se hacen pasar por emprendedores y afirman que sus riquezas son fruto del trabajo.
El anonimato y las confusiones del neoliberalismo se mezclan con la ausencia de nombre y la deslocalización del capitalismo moderno: Modelos de franquicias que aseguran que los trabajadores no sepan para quién trabajan; empresas registradas en redes de paraísos fiscales tan complejas y secretas que ni la policía puede encontrar a sus propietarios; sistemas de desgravación fiscal que confunden a los propios Gobiernos y productos financieros que no entiende nadie.
El neoliberalismo guarda celosamente su anonimato. 
Los seguidores de Hayek, Mises y Friedman tienden a rechazar el término con el argumento, no exento de razón, de que en la actualidad sólo se usa de forma peyorativa. Algunos se describen como liberales clásicos o incluso libertarios, pero son descripciones tan engañosas como curiosamente modestas, porque implican que no hay nada innovador en Camino de servidumbre, La burocracia o Capitalismo y libertad, el clásico de Friedman.
A pesar de todo, el proyecto neoliberal tuvo algo admirable; al menos, en su primera época: fue un conjunto de ideas novedosas promovido por una red coherente de pensadores y activistas con una estrategia clara. Fue paciente y persistente. El Camino de servidumbre se convirtió en camino al poder.
El triunfo del neoliberalismo también es un reflejo del fracaso de la izquierda. 
Cuando las políticas económicas de laissez-faire llevaron a la catástrofe de 1929, Keynes desarrolló una teoría económica completa para sustituirlas. Cuando el keynesianismo encalló en la década de 1970, ya había una alternativa preparada. Pero, en el año 2008, cuando el neoliberalismo fracasó, no había nada. Ese es el motivo de que el zombie siga adelante. La izquierda no ha producido ningún marco económico nuevo de carácter general desde hace ochenta años.
Toda apelación a lord Keynes es un reconocimiento implícito de fracaso. Proponer soluciones keynesianas para crisis del siglo XXI es hacer caso omiso de tres problemas obvios: que movilizar a la gente con ideas viejas es muy difícil; que los defectos que salieron a la luz en la década de 1970 no han desaparecido y, sobre todo, que no tienen nada que decir sobre el peor de nuestros aprietos, la crisis ecológica. El keynesianismo funciona estimulando el consumo y promoviendo el crecimiento económico, pero el consumo y el crecimiento económico son los motores de la destrucción ambiental.
La historia del keynesianismo y el neoliberalismo demuestra que no basta con oponerse a un sistema roto. Hay que proponer una alternativa congruente. 
Los laboristas, los demócratas y el conjunto de la izquierda se deberían concentrar en el desarrollo de un programa económico Apollo; un intento consciente de diseñar un sistema nuevo, a medida de las exigencias del siglo XXI.




9.3.16

Ada Colau y la conspiración de los Mandarines

En política, para gobernar no es suficiente con ganar unas elecciones sino que hay que tener la inteligencia política suficiente para ser capaz de organizar las estructuras organizativas del ámbito que toca administrar para que se alineen firmemente con los objetivos políticos y estratégicos del programa de gobierno.
Si esto no ocurre, y el político comete el error de no estar lo suficientemente "al loro" de cómo se organizan a sus espaldas las estructuras de poder de los mandos ejecutivos, suele pasar que el "Mandarinato" de los altos burócratas que te rodean, puedan acabar por joderte el invento y te acaben explicando medias verdades que acabes tomando como buenas y que al final todo siga igual o peor, sin que tú te des cuenta.
Esto no lo digo yo. Ya lo dijo en su momento Max Weber, que de esto sabía mucho más que yo, cuando nos alertaba frente al peligro de la amenaza de que los asesores, especialistas y directivos de alto nivel, acaben por adquirir algo parecido a la "conciencia de clase" y  que consideren como propios los medios que tan solo administran y subviertan así la legitimidad que dan las urnas por sus propios, personales y endogámicos intereses.
Y todo esto viene cuento a raíz de una constatación: la alcaldesa de Barcelona es Ada Colau pero quien sigue controlando el "poder real" es el "Mandarinato" (altos cargos directivos) del Ayuntamiento de Barcelona que siguen siendo los mismos que desde 1979 han gobernado nuestra ciudad y que siguen manteniendo el poder efectivo y suponen una costra de resistencia al cambio que está impulsando la Alcaldesa. En pocas palabras, que  "le están haciendo la cama".
Son los mismos con los que nuestra Alcaldesa piensa anunciar un pacto de gobierno en poco más de una semana o dos a lo sumo presionada por la necesidad de aprobar el Presupuesto.
Y la tarea de zapa de sus futuros socios ya hace tiempo que ha empezado y al que quiera pruebas solo le falta leer los nombramientos de directivos que se están produciendo de un tiempo a esta parte en los concursos convocados a tal efecto y tirar de "San Google" y de Hemeroteca para atar cabos y tener una visión clara del "Who is Who", en el Ayuntamiento y de la desbocada carrera que se está llevando a término de forma vertiginosa para reforzar al "Mandarinato" de toda la vida y colocando a sus obedientes cipayos en los puestos clave del estrato de la alta dirección de la Casa Gran.
Haced la prueba. Os aseguro que fliparéis.
Aquellos que votamos por Ada Colau porque su alternativa de cambio real y progresista para Barcelona tras casi 40 años de "más de los mismo", estamos observando con preocupación que pese a sus sinceros esfuerzos (muchas veces gestos más que políticas, pero se hace lo que se puede…bienvenida a la "Real Politik", Ada!!!), no llegan ni a la mitad de las expectativas porque no dispone de mayoría suficiente (tener 11 concejales sobre 41 es tener un buen problema) pero hay otra cosa que es más inquietante.
No sé quien debe estar asesorando a la Alcaldesa pero una cosa es segura: el "Mandarinato"  que como una costra controla realmente los resortes del gobierno (porque son "perros viejos"), están haciéndole la cama a sabiendas y la imagen que proyecta el Equipo de gobierno bascula entre la indecisión, el cambio constante de criterio o lo peor de todo: la sensación de que esto "les viene grande".
Ah!, pero para solucionar eso están los "Mandarines" y sus próximos socios de gobierno, que si algo tienen es una infinita habilidad para mover los hilos y manejarse en las sombras con el apoyo incondicional de una alta burocracia que les es fiel porque, al fin y al cabo, les deben la posición y el sueldo astronómico que les pagan cada mes.
Y esta situación es una amenaza real para la esperanza de Cambio que lideró Ada Colau y que no sé si me recuerda a la genial serie "Si, Ministre" o peor aún, a la película "El Último Emperador", un pobre tipo que si bien era el Hijo del Cielo, no podía mover ficha sin verse mediatizado y jodido por la casta de eunucos que en realidad gobernaba la Ciudad Prohibida con mano firme y a la vez sutil e invisible.
Y la situación descrita, no solo se da en la "Casa Gran" sino que se repite corregida y aumentada en el ámbito metropolitano y en TMB, donde Ada y su Equipo de Gobierno dan la sensación de haberse metido en un campo minado hasta las trancas sin la prevención suficiente que caracteriza a un gobernante.
Pregunta: se han leído a Maquiavelo?. No?. Pues deberían hacerlo. Sí?. Pues no han entendido nada.
Y lo dicho; la imagen que el Equipo de Gobierno del Cambio proyecta es la de ir a  la deriva y el "dejarse llevar" por los Mandarines de toda la vida, tendencia que ahora, por la necesidad de disponer de una cierta estabilidad y afianzar una mayoría suficiente que les permita aprobar los Presupuestos, entre otras cosas, van y  se lanzan alegremente en manos de los "sociatas" (su próximo socio de gobierno) comprando estabilidad a cambio de ponerse en manos de los expertos en turbios manejos y a los que los "Mandarines" obedecerán a pies juntillas con el apoyo de los mandos directivos; todos ellos estómagos  agradecidos que a la vista de lo visto (e insisto, consultad la web del Ayuntamiento con respecto a la reciente política de nombramientos de cargos y fliparéis) reforzaran una casta burocrática que se perpetua a sí misma (y que llega hasta el punto de perpetuarse entre generaciones y familias) que tendrá como único objetivo neutralizar el programa de cambio y favorecer que a la Alcaldesa le sigan metiendo goles por la escuadra sin compasión alguna.
Ada, Compañera, hazme un favor que te apuntado antes: este fin de semana,  harían bien en pasarte todos los episodios de "Si Ministre" y después, como remate la peli de "El Último Emperador" y después de esta sesión maratoniana de cine, no estaría de más que repasases la lista de nombramientos de cargos directivos que se han realizado desde finales del 2015 hasta fecha de hoy y te preguntes si realmente tu y tu Equipo de Gobierno habéis estado atentos a la probidad del mismo.
Tú sabrás lo que haces.
Me refería antes a otro frente envenenado: el del ámbito metropolitano en el que incluyo a TMB.
Vamos a ver: lo de la huelga de transportes durante el World Mobile Congress, no fue culpa de los malvados sindicatos que solo tenían como objetivo joderte políticamente. 
Mira, Ada, como bien sabes (o deberías saber) en TMB hay una casta de 510 tipejos que desde la noche de los tiempos están fuera de convenio y que antes de perder sus privilegios y prebendas serían capaces de matar a su madre:  la "Baix Llobregat  Sociata Connection", que durante tiempos inmemoriales se negaron a negociar con los trabajadores y que casualmente, durante el WMC os dejaron solos a ti, a tu regidora de Movilidad y al Consejero Delegado de TMB cuando no teníais ya ningún ya margen razonable para negociar porque el cabreo de los trabajadores era mayúsculo y venía de muy lejos.
Pero a los verdaderos responsables de la huelga (la casta de TMB) no les tembló el pulso en el momento de poneros a los pies de los caballos y que apechugaras con la huelga en un momento de gran importancia estratégica para la ciudad para que quedaseis en evidencia con el único fin de mantener sus privilegios y hacerte perder crédito (y votos) a raudales.
En definitiva: que lo de TMB no fue una huelga sino una "conspiración palaciega del Mandarinato" y lo que me preocuparía de verdad es que no coincidieras con este análisis.
Y en este punto, hasta me atrevo a emular a Nostradamus y a anunciarte que cuando entres a trapo en la AMB te vas a encontrar con más de los mismo.
No sé si te imaginas donde te vas a meter porque si TMB es una casta, la AMB es "casta y media" y allí vas a tener que lidiar con la abyecta caterva de alcaldes metropolitanos (y sus intereses espurios) dispuestos a todo para salvar su statu-quo y a darte de hostias hasta en el DNI en el momento en que intentes cambiar las cosas y poner orden al caos y al conglomerado de intereses "de casta" en la AMB. Y sino al tiempo.
Personalmente creo que correrías menos peligro en Corleone, en Siria o en Medellín, pero en fin tu eres la que manda y para eso apostamos por ti en las elecciones.
Lo tienes muy jodido, Ada y tus próximos socios de gobierno pueden darte la puntilla aunque sé que me dirás que los necesitas para gobernar y eres consciente de ello y bla,bla,bla… aunque espero que seas consciente de los peligros que acechan a tu programa de cambio.
Para acabar.
Si me lo permites Ada, quisiera darte un consejo de amigo y elector (aunque siempre he aborrecido dar consejos): recuerda que la Ciudadanía de Barcelona te eligió como Alcaldesa porque apostaba por un cambio real, progresista y social que tu encarnabas  y no para que, constreñida por los Mandarines y los Poderes fácticos que hace ya demasiados años que como sanguijuelas están incrustados en las instituciones que tu gobiernas, puedas correr el riesgo de convertirte en una Reina Madre en manos de los "Mandarines" y que los electores acaben por darte la espalda.

Con mis mejores deseos.


¡¡¡Salud!!!

2.3.16

30 años sin Olof Palme o del día en que asesinaron a la Socialdemocracia


Una fría noche de un viernes 28 de febrero de 1986, a las 23:21 horas, era asesinado en las calles de Estocolmo con 2 disparos por la espalda un hombre bueno y un sincero y honesto combatiente Socialista: Olof Palme, por aquel entonces Primer ministro de Suecia y líder del Partido Socialdemócrata.
Con este asesinato no solo se ponía punto y final a la carrera política de Palme sino que en aquella aciaga noche, en la calle Sveavägen, alguien consumó la muerte de la "verdadera" Socialdemocracia, quitándose de en medio a alguien único y molesto que si no hubiera acabado siendo víctima de aquel vil asesinato, no habría tolerado que cambiase el rumbo de la historia del socialismo democrático.
Porque tened por bien segura una cosa: si aquel atentado no se hubiera producido, la presencia activa y radicalmente militante de Olof Palme no hubiera permitido que en nuestros tiempos de globalización neoliberal, la palabra Socialdemocracia se hubiera acabado corrompiendo hasta el punto en que hoy es sinónimo de una ideología absolutamente agotada en su esencia y sumisamente colaboracionista con los intereses del capitalismo salvaje y genocida.
Olof Palme era un tipo incómodo y por esto fue asesinado. No tenía lugar en el futuro que en aquel entonces los "ingenieros sociales" del capitalismo estaban diseñando ya para jodernos a todos y convertir nuestras vidas en un infierno.
Palme era un socialista "de verdad". 
Creía y practicaba en el día a día de su acción política en una sociedad democrática, abierta, progresista y socialmente justa y lo practicaba como proyecto político no solo en  su propio país sino con una vocación internacionalista y solidaria que tenía al mundo entero como campo de batalla de su irrenunciable lucha política por el Socialismo.
Tras el asesinato de Palme, aquella Suecia que yo conocí, murió gradualmente engullida por la traición de los propios y la tan ansiada venganza de la derecha de su propio país.
Algún día y más allá de las amañadas investigaciones oficiales sobre la autoría del crimen, deberían establecerse las conexiones entre el asesinato de Palme y las estructuras de inteligencia y de los poderosos sectores de la extrema derecha incrustados en las fuerzas de seguridad de Suecia en alianza con los intereses geopolíticos reaccionarios de una superpotencia que sigue rigiendo hoy en día los destinos miserables a los que se ha condenado a la Ciudadanía de Occidente con la más que probable complicidad de la derecha sueca (y la de los "vendidos" gobiernos socialdemócratas que sucedieron a Palme también) en el crimen.
Tras el asesinato de Palme Suecia viró radicalmente a la derecha (de la mano de la propia Socialdemocracia sueca dirigida por el siniestro Göran Person), mientras que en el resto de Europa emergía la degenerada "Tercera Vía", de la mano del nefasto Tony Blair y cuya senda sería seguida por los "socialdemócratas" (???) continentales, entre los que incluyo sin reserva alguna a siniestros personajes como Felipe González, François Miterrand o Gerhard Schröeder y otros más cercanos a nuestra sufrida realidad, tales como Zapatero o Pedro Sánchez, que estos días está de moda por su propuesta de pacto de gobierno con los neofalangistas 2.0 de C's.
Aquella noche de aquel frío 28 de febrero de 1986 en que asesinaron a Olof Palme, la Socialdemocracia mutó irreversiblemente para convertirse en lo que es hoy: una dócil y cómoda muleta para llevar a buen puerto la destrucción de la izquierda democrática en beneficio de un Nuevo Orden Mundial gobernado por un único paradigma neoconservador, reaccionario y austericida que une en sagrada comunión a los neoliberales de derecha y a aquellos que aún tienen la jeta (y la indecencia) de seguir definiéndose a sí mismos como socialdemócratas pero que corrompen este término solo con pronunciarlo.
Así, a base de crímenes, los poderosos escriben la historia.
Compañero Olof Palme: han pasado 30 años desde tu vil asesinato pero hoy, en estos tiempos aciagos, seguimos siendo muchos los que te echamos enormemente de menos y seguimos considerándonos tus huérfanos políticos.

¡¡¡Salud, Compañero!!!

27.2.16

Del pacte PSOE+ C's i de la incompetència manifesta de PODEMOS ( o del "apaga y vámonos")


El PSOE i C's han pactat i el pacte, per tota persona d'esquerres és una autèntica burla.
No perdré ni un segon parlant de Ciutadans. Aquesta formació política és de dretes (postmoderna i post-PP) i no acostumo a perdre el temps fent càbales sobre els seus interessos de l'IBEX-35 perquè ja sabem de que van i no enganyen a ningú.
Però sí que voldria fer 1 reflexió sobre el PSOE i sobre PODEMOS.
Comencem pel PSOE.
Com és possible que el PSOE hagi caigut tan baix com per articular un programa de govern (obedient i disciplinat amb el capital) que manté (sigui el que digui la direcció socialista i els seus palmeros)  l'essència de la contrareforma antisocial del Govern del PP en els últims 4 anys i fent un abjecte exercici d'engany a la Ciutadania dient-los que això és l'hòstia i que el "papanatas" del Pedro Sánchez, si arriba al govern en virtut d'aquest pacte espuri portarà a terme un programa polític progressista(???) "de puta mare" quan sap que, en realitat, l'acord amb Ciutadans és "un brindis al sol" que més enllà de la lletra del pacte no podrà ser dut a terme perquè el que no pot ser per l'aritmètica parlamentària és impossible més enllà de la pura i abjecta propaganda.
Ai... Chacón..., Ai Iceta... o sou tontos (és més que possible) o ho feu veure (seria estrany, coneixent-vos com us conec) i si fos així us hauríeu de dedicar a fer de "trileros" de baixa estofa a la Rambla o a vendre "crecepelo" en una cantonada.
El Pacte de Govern d'Esquerres no ha estat possible.
En primer lloc perquè el PSOE ni pot ni vol, però també perquè la pueril estratègia negociadora de PODEMOS del narcisista i egocèntric Pablo Iglesias, no estava per la labor i aquest petit Napoleó només pensa (des del principi dels temps) en treure profit d'unes eleccions avançades per menjar-se al PSOE.
I és que si algú té algun dubte sobre la voluntat negociadora de PODEMOS, només cal fer 1 repàs a la seva estratègia de les línies vermelles i de les seves imposicions de demanda de "sillons" abans de parlar de "programa, programa i programa".
En poques paraules, que això és una merda i personalment només salvo de la foguera a la Unitat Popular de Garzón (1 tipus potent i que em mereix tot el meu respecte) i a Compromís.
Tornem al Pacte  PSOE+ C's.
En política econòmica, un desastre. Es renuncia a la reforma de l'abolició de la contrareforma de l'inhumà quadrienni de govern del PP (que per mi és un principi bàsic i irrenunciable) i el PSOE va i s'hi adapta dòcilment sense reaccionar, com a partit d'esquerres davant una estratègia que ha fracassat rotundament i que ha provocat els majors i insofribles índex de desigualtat social que es recordin. Es fan concessions a la galeria com quan parlen de la Renda Mínima de Ciutadania i es sotmeten servilment al Diktat de la Unió Europea en matèria de renegociació dels límits del dèficit i del pagament del deute.
De la reforma fiscal, ni en parlem. El PSOE fa seu el sistema regressiu que ha establert el PP durant aquests últims 4 anys, prometent un impost per a les grans fortunes, amb la mateixa credibilitat que garantir a tot ciutadà un latifundi al planeta Jupiter i tarifa de Rodalies per als viatges interestel·lars.
En el tema de la reforma territorial de l'Estat, el PSOE accepta la supressió de les Diputacions (punt en el que hi estic plenament d'acord), sabent que l'aritmètica parlamentària fa inviable la "reforma constitucional exprés" proposada per l'oportunista Rivera (que no té cap mena d'ideologia més enllà de la satisfacció del seu superego personal per arribar al poder), mentre que els barons i la casta (crosta) sociata comença a manifestar-se en contra de la supressió de les Diputacions Provincials per evitar quedar-se sense els seus privilegis i els seus sous milionaris justificat pel dret consuetudinari que tenen els elefants quan es retiren al seu privilegiat i exclusiu retiro per morir en l'opulència cobrant sous de collons per no fotre una merda i vivint del "cuentu" en un tranquil "dolce far niente" fins que els hi arribi la daurada i privilegiada jubilació.
I mentrestant.... la gent segueix sotmesa  a la mateixa misèria i les mateixes injustícies que durant el govern del PP. Però això, no importa, perquè SOM  danys col·laterals que no els importem una merda.
Però, per ser justos,  no ens oblidem de PODEMOS.
Com he dit abans la seva estratègia negociadora, des dels seus inicis, ha estat pueril, catastròfica, infantil i idiota i tampoc els ha importat 1 merda les necessitats de la gent i només han pensat en el seu objectiu polític de propiciar unes noves eleccions a veure si es mengen al PSOE i prou. Tant de temps empollant a la Facu de Polítiques, només els ha servit per adoptar el maquiavelisme de la "Casta" i han suspès amb un "zero patatero" l'assignatura  de negociació política.... i del sentit comú també.
D'aquesta crema, com ja he avançat abans, només salvo a Unitat Popular i a les confluències; aquestes, en major o menor grau.
Avui s'ha obert el procés de votació entre la militància del PSOE sobre el si o el no al pacte entre els sociatas i Ciutadans. 
Jo no hi podré votar perquè ja fa bastants anyets que vaig engegar als Sociatas a la merda perquè vaig considerar que havien deixat de ser socialistes, però si demà pogués votar, el meu vot seria el d'un NO rotund a aquest acord presentat pel Pedro Sánchez de la maneta de la nova dreta, caigui qui caigui i encara que el partit (que va ser el meu) exploti pels 4 costats i que el Secretari General es precipiti a les profunditats de l'Avern.
I pel que fa a PODEMOS, força política amb la que a data d'avui (torneu-m'ho a preguntar demà) em trobo relativament més a prop malgrat la distància còsmica que em separa d'ells pel paper d'estrassa que han fet en la negociació d'un pacte de Govern, diré que ja els hi val i que el que no es pot fer és posar per davant la ideologia (cuinada en 1 laboratori de la Uni) a les necessitats i el patiment de la gent del dia a dia.
Joder!!!... quin panorama més patètic. Tot plegat fa pena per no dir fàstic.
Pareu el putu carrusel que m'hi estic marejant i passo de tot i he decidit que em faig maquis i "me tiro al monte".

11.2.16

La Unión Europea ha de democratizarse o se desintegrará

Por su interés, facilitamos el enlace al Manifiesto lanzado por el DiEM25 (Democracy in Europe Movement 25) al que este Blog se ha suscrito, comparte y hace suyo.

Salud!

4.2.16

La hermosa mesera que firmó el Acta de 1717

Artículo publicado en "El Mason Aprendiz" (3-2-2016) por el Hermano Ivan Herrera

Comienzan a partir de junio de 2016 los actos conmemorativos de los 300 años de la Masonería y mucho se ha escrito y poco se sabe de lo que pasó cuando la fundaron en Londres en una habitación de 4.26 por 6.36 metros cuadrados del segundo piso de la “Casa de Ale La Oca y la Parrilla” (Goose and Gridiron Ale House) el 24 de junio de 1717.  
No se conoce si se reunieron cuatro o seis Logias ni si eran operativas, especulativas o de ambas clases. Tampoco se sabe cuántos eran exactamente los asistentes ni mucho menos como se llamaba la mayoría. 
De lo que sí se está al corriente es que de las cuatro Logias fundadoras tres no tenían más de cuatro años de fundadas y la otra contaba con veintiséis. Sobre las restantes dos (si las hubo), solo existen conjeturas inciertas.            
Pero lo que sí está comprobado, es que en medio de aquel puñado de hombres se encontraba la “hermosa Hannah”, la mesera que sirvió las jarras de cerveza ale a los asistentes para calmar la sed, paliar el calor y avivar la fraternidad, y que además (¡Oh sorpresa!) firmó de su puño y letra el acta de fundación de la Masonería.         
La Logia anfitriona de la “Casa de Ale La Oca y la Parrilla” se llama ahora glamorosamente “Lodge of Antiquity” Nº 2, y en la reunión resultó por elección a mano alzada Anthony Sayer como el primer Gran Maestro de la Masonería. 
Un personaje del que tampoco se sabe mucho, que es posible que sea francés, de baja posición social, al que se tuvo que socorrer varias veces económicamente y que terminó siendo el Guarda Templo de su Logia hasta que murió con setenta años de edad en 1741. 
Y además parece que no estuvo satisfecho con el rumbo que tomó la Gran Logia porque fue amonestado en público por enfrentarse a la autoridad junto con otros Hermanos en 1730, siendo Gran Maestro el Duque de Norfolk. Por lo menos, tuvieron la amabilidad inglesa de llamarlo “Gentleman”.             
La jornada del 24 de junio tuvo que ser chispeante como corresponde a las de las tabernas, y con una espumeante jarra de medio litro de ale en la mano, que es como se toma en las altas temperatura y los largos días soleados del verano inglés. 
Y es cosa meritoria para el proyecto, si consideramos que habían encerrados unos veinte hombres en un salón sin abanico, con una atmosfera pesada por la inexistente costumbre del baño diario, el tabaco en cigarro y en rapé, los sudores del día, la falta de sanitarios… la higiene para ellos consistía en cambiarse la camisa y empolvarse el pelo. 
Evidentemente no era un lugar en que se sintieran cómodos algunos masones tiquismiquis que conozco, y si el olfato de los presentes no frustró la fundación de la Masonería, ya no lo haría más nada en los siguientes tres siglos.   Como en Inglaterra la cerveza llega a un nivel de beneplácito que hasta Shakespeare dijo en “Un cuento para el invierno” (1611) que “Un cuarto de litro de cerveza equivale al platillo de un rey”, vaya uno a saber quién bebió con moderación, quien se pasó de la raya, quien no dio propina, a quien se llevaron en andas y quien miró a la “hermosa Hannah” más allá de lo decente. Y como todo es posible en una taberna, tampoco sabremos si Hannah correspondió con sus sonrisas a alguien, si se reía con todo el mundo o si mantuvo la distancia.              
El de Hannah, es uno de los secretos mejor guardados de la Masonería y su primer misterio. Es algo de lo que casi nadie habla, y es una lástima porque ella tendría mucho que contar a los historiadores acerca de las primeras copas de la Masonería.              
Sin embargo, uno puede con facilidad figurarse tres posibles escenarios ese día para explicar la presencia y la firma de Hannah en el acta:  
1) Hannah era miembro de la Logia y firmó como tal. La “hermosa Hannah” podría ser una diligente mesera que atendía las Tenidas quincenales de la Logia que se reunía en la “Casa de Ale La Oca y la Parrilla”, por lo que estaría enterada del propósito que se buscaba con la reunión del 24 de junio convocada con más de seis meses de antelación. En ese orden de ideas, lo más seguro es que se apoyaran en ella para la organización del acontecimiento, y no sería raro que la hubiesen hecho miembro en virtud de la vieja costumbre de vincular mujeres cercanas a las actividades de la Logia que venía de las Logias operativas. Por lo tanto, pudo haber aportado luces para la fundación de la primera Gran Logia del mundo y de allí el privilegio de su firma en el acta.  Este supuesto nos lleva a una sorprendente hipótesis muy difícil de aceptar por el sector monogénero (masculino y/o femenino) de la Orden: La Masonería especulativa nació mixta el 24 de junio de 1717. 
2) Hannah no era miembro de la Logia y firmó en calidad de testigo. La Logia de investigación Quatuor Coronati Nº 2076, de la Gran Logia Unida de Inglaterra, aventura esta explicación pero solo la sostiene con base en conjeturas ya que no existe ninguna anotación en el documento que lo pruebe ni registro alguno por parte de los asistentes que lo soporte. A esta hipótesis se le crítica que es poco probable que a principios del siglo XVIII se tomara como testigo a una mesera para la fundación de una federación de Logias que tenía como propósito expreso vincular a la realeza. Lo lógico es que hubieran buscado un “Gentleman”, en vez de a una mujer a la que con gracejo inglés solo se le señaló como “la hermosa Hannah”.
3) Hannah era la mesera y firmó en medio del jolgorio. Podríamos figurarnos a Anthony Sayer escuchando atento la lectura del Acta de fundación de la Francmasonería universal: “En el día de San Juan Bautista, en el 3er año del rey Jorge I, AD 1717. Conforme a lo acordado, se celebró la Asamblea y Banquete de los Libres y Aceptados Masones en El Ganso y la Parrilla (Ale House)… el Acto fue presidido por el Maestro Mason más antiguo… etc., etc., etc.”
E imaginar un grito en medio de la algarabía: “Hannah come here, sign here!”... y a la “hermosa Hannah” firmando al calor de las primeras copas de la “honorable fraternidad de los aceptados francmasones”, como la llamó Anderson con donaire seis años después.
De ser así, mucho debe el buen nombre de aquellos caballeros a la ausencia de datos de esa noche.