13.6.10

Entrevista al Gran Maestro del GODF, Pierre Lambicchi. Revista Tiempo

Cardiólogo de 61 años, dirige la mayor organización masónica liberal del mundo.
L. ALGORRI lalgorri.tiempo@grupozeta.es
11/06/10

Es usted asesor personal del presidente de la República francesa. ¿Se siente poderoso?
No. Poderoso, en el sentido vulgar del término, no. Sí podría decirse que soy una persona influyente, porque los trabajos que hacemos en el GOdF son muy variados y suelen tener repercusión.

¿Qué trabajos son esos?
Nos ocupamos de lo simbólico, de lo esotérico y de lo exotérico, según nuestra tradición, pero también de lo que pasa en la sociedad. Producimos bastantes trabajos sobre laicismo, sobre desarrollo sostenible, economía social, el mundo globalizado... Y, si se nos escucha, pues eso nos hace influyentes. El hecho de tener contactos en todo el mundo también contribuye a eso.
¿Qué significa ser masón en Francia?
Yo diría que lo mismo que en todas partes. Somos hombres y mujeres que, en un momento de nuestra vida, hemos elegido construirnos. Y eso quiere decir que, partiendo de la más absoluta libertad de conciencia, tratamos de mejorarnos a nosotros mismos gracias a lo que llamamos nuestro Método. Pero también nos construimos hacia los demás, hacia quienes llamamos profanos, a través de las obligaciones sociales. La masonería del GOdF es generosa y tiene muy poco de secreta. Intentamos empapar a la sociedad.En España, ser masón sigue siendo algo que muchos ven mal, como si se tratase de una secta. En Francia, en cambio...Sí, ya sé. La diferencia está en el respeto. Mire, en Francia es muy fácil ser masón porque tenemos una democracia muy vieja en la que siempre se ha respetado a los demás. La masonería, aquí, no ha sido perseguida casi nunca. La última vez fue en 1940, cuando la ocupación de los nazis. Ustedes, en cambio...

¿Sí?
Pues ustedes siguen teniendo una Iglesia católica muy poderosa, lo mismo que el Opus Dei. Ustedes salen de una dictadura muy larga, que ha terminado hace relativamente poco y que aún no está olvidada, como lo demuestra lo que ha pasado con el juez Garzón.

¿Le preocupa eso?
Desde luego que sí. Estoy muy sorprendido por lo que ha pasado con ese juez. Permítame que sea un poco provocador. No puedo comprender que en España se acepte que se persiga a los dictadores ajenos, a los de América del Sur, pero que no sea posible investigar lo que pasó en su propia casa. Eso me parece inaudito. Esa diferencia de comportamiento, ese miedo, esa juventud de su sistema político, es lo que hace que, entre otras muchas cosas, la masonería siga teniendo problemas.

La democracia española va a cumplir 32 años.
Desde luego, pero ustedes han desarrollado una manera de funcionar en política que, más que unirles, les está separando. Tienen problemas con las autonomías, ¿no es verdad? Cada cual reacciona en función de su tendencia, y no todas las tendencias son integradoras. Hay en España una diversidad de maneras de proceder, en ese sentido, que en Francia no tenemos. Aquí tenemos una costumbre muy antigua, una tradición, una vieja cultura de la libertad, del laicismo y de los derechos humanos. España está avanzando en esa dirección.

¿Qué opina del presidente Zapatero?
No hago política. Es un representante legítimamente elegido por el pueblo español, y en tanto que eso debe ser respetado. No debo tener opinión pública sobre un jefe de Gobierno extranjero... siempre que sea legítimo, que no sea un fascista o un tirano. Si lo fuese, como el que mandó en España durante 40 años, diría otra cosa.

Usted está habituado a hablar con el presidente Sarkozy y con otras personalidades del Estado...
En razón de mi puesto de gran maestro del GOdF, nada más que por eso.

Precisamente. En España ni se sueña con que el jefe del Gobierno o el Rey reciban siquiera a los representantes de la masonería. ¿Qué opina?
Hay una excepción. En Cataluña, el señor Montilla se reunió con varios grandes maestros...

Sí, pero es lo que usted dice: una excepción.
Porque la masonería, en España, es débil aún. Y por lo que le acabo de decir: nosotros somos una vieja república que se ha construido con sangre y con esfuerzo según cuatro principios fundamentales: libertad, igualdad, fraternidad y laicismo. Que son, no sé si lo sabe usted, cuatro pilares de la masonería. En España hay aún camino por delante.

En Francia se acaba de aprobar una ley que prohíbe el uso del burka hasta en la calle. Nosotros también andamos a vueltas con eso. ¿Tiene que ver con el laicismo?
Yo creo que no. Es un problema de derechos humanos.

Explíquese, por favor.
El laicismo tiene una doble dimensión: la política, es decir, la creación de un espacio neutral que permita a todos convivir civilizadamente, y la dimensión espiritual. Esto es, lo que permite a un no creyente, que no pertenece a ninguna iglesia ni profesa ninguna fe, construirse cada día. El burka no tiene nada que ver con eso. Ponerse un burka significa que uno quiere esconderse del resto de la humanidad... o que le obligan a hacerlo, a aislarse del mundo. En cualquiera de los dos casos, es un ataque a los derechos humanos. El burka debe ser prohibido en nombre de los derechos del hombre... y de los derechos de la mujer. No es tolerable esa vestimenta que no tiene nada de religioso, que es nada más que el ropaje de la opresión de un sexo sobre otro. Incluso si alguien nos quiere hacer creer que la mujer se pone esa vestimenta para liberarse.

Ustedes tienen una preocupación intensa por el laicismo.
Sí. En Francia tenemos suerte: sólo se trata de defender la ley de 1905, la de separación de la Iglesia y el Estado. Una ley que ustedes los españoles no tienen. Se trata de defender la evidencia deque el laico es perfectamente capaz de tener una dimensión espiritual. Un laico no tiene por qué ser un ateo. Ni forzosamente un agnóstico. Es alguien que se construye una cosmogonía en libertad.

En España suele decirse que los españoles siempre vamos detrás de los curas: con un cirio o con un palo, pero siempre detrás.
[Risas]

¿Y la fama de anticlerical que tiene la masonería
En Francia, y en el siglo XXI, eso es absurdo. La masonería se preocupa de preservar un espacio laico y común de convivencia para todos. Eso no tiene nada que ver con el anticlericalismo.

La crisis que vive el mundo, ¿es sólo un caos económico o es una crisis de valores? ¿Tiene la masonería algo que decir sobre eso?
Claro que sí. Al menos la masonería a la que yo pertenezco, que es liberal y adogmática.
En términos económicos, el capitalismo nunca puede ser virtuoso, puesto que sólo persigue el beneficio. Es indispensable, por tanto, que la sociedad ponga unas reglas para propiciar que todo el sistema sea lo más virtuoso posible. El GOdF ha dicho muchas cosas desde el comienzo de la crisis. Hemos dicho que hay que clarificar el sistema económico. Y es evidente que estamos ante una crisis de valores.

¿Por qué?
Porque hemos permitido que la sociedad ponga el beneficio por delante del ser humano. Y la masonería ha defendido siempre que hay que luchar para que la sociedad esté hecha por el hombre, para el hombre y al servicio del hombre. Y no al revés, que el hombre sea un instrumento al servicio de algo que llamamos sociedad. Mire usted lo que pasa en España: el hombre no ha sido respetado por quienes sólo buscaban beneficios a cualquier precio, y ahora se encuentran ustedes en una situación muy difícil, con un paro altísimo y todo lo demás. Nadie hizo nada para que la virtud, la preocupación por las personas antes que por el beneficio, estuviese presente en la economía. Lo mismo ha pasado en Grecia y quién sabe si podría suceder en Francia.

Tengo que preguntarle por la posible iniciación de mujeres en el GOdF. Están ustedes debatiendo eso.
Como gran maestro, no tengo opinión. Lo soy tanto de quienes están a favor como de quienes están en contra. Pero sí puedo decirle que el GOdF no es una obediencia estática: está en permanente camino hacia el progreso.

En España está muy lejos aún el reconocimiento del papel de los masones en defensa de la democracia, hace 70 años.
Sí, lo sé.Pero en Francia sí se ha reconocido lo que hicieron los masones para reconstruir la democracia, tras la guerra.Perdón, no hubo reconstrucción de la democracia porque ésta nunca desa-pareció. Fue simplemente suspendida durante cuatro años por el régimen de Vichy. Los demócratas mantuvieron viva la República en la clandestinidad y los masones fueron los primeros en apuntarse a la Resistencia. Luego, la masonería impulsó todas las leyes sociales, la Seguridad Social... Era un hervidero de ideas. Como era su obligación, desde luego. Cuando De Gaulle llega a Argel, lo primero que hace es restablecer las logias masónicas que el régimen de Vichy había cerrado. El GOdF no es tan importante, pero es, a la vez, todo en la República. Entiéndame bien esto. Si desaparece la masonería en Francia, o en cualquier otro sitio, es que ha desaparecido la libertad.

¿Qué hará cuando, en septiembre, deje de ser gran maestro?
Nada. Volveré a mi consulta y seguiré trabajando en mi logia, como he hecho durante toda la vida. En masonería, el poder no es una obsesión.

Todo está en Φ

6.6.10

Alhaurin el Grande: otro reducto de la España Negra

Durante los últimos días la crueldad contra los animales, un hobby atávico en nuestro país, ha cobrado cuerpo en Alhaurín el Grande.
Se celebraban las fiestas populares de la localidad, y como en tantos y tantos lugares de nuestra geografia, correr delante de una vaquilla o un toro se ha convertido en una sádica tradición.
Tradición que en pleno siglo XXI esconde una forma pervertida y degenerada de entender lo que es valentía y diversión.
Lo ocurrido allí fue todavía más allá.
Decenas de jóvenes saltaron al ruedo y no se complacieron solo con correr delante del pobre animal, sino que lo golpearon, lo arrastraron, le dieron patadas. Lo lincharon.
Los energúmenos no se amilanaron cuando la vaquilla empezó a experimentar síntomas de sentir dolor y pavor. El animal quedó desorientado, arrastrándose, dando bandazos y sin sentido, en estado catatónico y murió allí mismo.
Fue un espectáculo horroroso para cualquier persona de bien y que solo puede complacer a los asesinos en serie, a los torturadores y a los sádicos.
Las imágenes han recorrido el mundo entero, dañando una vez más la imagen de España como una nación civilizada, ofreciendo de nosotros la visión de un país que se divierte torturando animales, gozando al ver su sufrimiento y que se excita al ver correr su sangre.
Las imágenes hablan por sí solas y en un momento determinado, los participantes en esta aberrante orgía de sangre y crueldad colocaron en los cuernos y el cuello del animal una bandera de España y otra de Andalucía, y con esta bandera atada la vaquilla se desplomó sin vida en medio del jolgorio popular y con banda de música incluída.
Y esta es la imagen deplorable y monstruosa que España ofreció al mundo entero.
Los descerebrados hijos de puta que participaron en este espectáculo abominable consideraban que colocar esta bandera sobre la pobre vaquilla moribunda era algo así como una seña de identidad española. Como una proeza que exaltaba su valor de machos.
Y esto no es justo porque la enorme mayoría de ciudadanos de este país rechazan las corridas de toros y siente asco y vergüenza cuando ve estas imágenes, pero la minoría de hijos de puta que en este país aun aprueba los espectáculos taurinos es todavía suficientemente poderosa y tiene desgraciadamente el apoyo de buena parte de las autoridades políticas (unos por convencimiento y otros por el temor a perder votos) y lo que es peor, tiene en la Monarquía a su aficionado más ilustre.
Ante esta tradición salvaje no valen excusas ni medias tintas.
O se está con la civilización o se está con la barbarie y a los intelectuales que defienden el valor cultural de las corridas de toros les diría que podrían ampliar su argumentario en favor de la barbarie proponiendo que se restauren de nuevo en España los autos de fe de la Inquisición o los ajusticiamientos a garrote vil con merienda y baile incluido para los asistentes tras el espectáculo porque al fin y al cabo, forman también parte de la mejor tradición de la España Negra que, desgraciadamente, aún pervive en este miserable y degenerado país.
Lo ocurrido en Alhaurin el Grande, es una muestra de que la España del “Viva las Cadenas”, del “Que inventen ellos” y del “Muera la Inteligencia y Viva la Muerte” aún existe.
Hoy siento asco y vergüenza de ser español.

Reflexiones sobre la crisis


Estamos viendo estos días una enorme avalancha por parte del establishment europeo, acentuando la necesidad y urgencia de que los PIGS (Portugal, Irlanda Grecia y España) sigan políticas de gran austeridad de gasto público moderando a su vez sus salarios a través de una gran desregulación de sus mercados de trabajo, que en la práctica significa posibilitar una gran reducción salarial.
Cuando los economistas liberales hablan de la necesidad de hacer sacrificios con el objetivo de salir de la crisis, siempre proponen medidas que afectan de forma predominante a las clases medias y esta apelación al sacrificio de la mayoría ha sido una constante en la construcción de Europa y del euro.
Así, cuando se tomó la decisión de que España entrara el euro, se tomaron una serie de medidas que afectaron significativamente al gasto público y a la caída de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta nacional, mientras que las rentas del capital crecieron significativamente.
En realidad, la integración monetaria se utilizó para que las clases populares aceptaran hacer los sacrificios que aquellas élites liberales exigían.
Como escribió el economista liberal Xavier Sala i Martín, “la excusa de que Europa lo requería fue muy útil para hacer las reformas” (La Vanguardia, 17-02-10).
Ahora, de nuevo, todas estas medidas se presentan necesarias para ayudarnos a salir de la Gran Recesión y evitar también el contagio a otros países de la UE y, por ende, cuestionar la propia existencia de la unidad monetaria y del euro.
En este sentido, el paquete de medidas tomadas por el Gobierno Zapatero en el Real Decreto aprobado en la “Semana Trágica” creo que son un buen ejemplo de ello, ya que han obedecido al diktat del establishment económico y financiero internacional y a la presión del Directorio Europeo y de los grandes inversores financieros internacionales, y en concreto a las exigencias de los Estados Unidos y la China.
Todos ellos indican que hay que reducir el déficit y la deuda pública que según dicen, están impidiendo la recuperación económica.
Pero el mayor problema que tiene la economía española, y también la Unión Europea, no es ni el déficit ni la deuda pública sino el elevado desempleo.
Creer que bajando el déficit y la deuda van a reducir el desempleo es no entender cuál ha sido la causa del enorme crecimiento del desempleo, ya que no es el déficit el que ha creado el elevado desempleo sino precisamente al revés.
Pero no es sólo eso, sino que en realidad, al disminuir el déficit crecerá el desempleo, empeorando todavía más el problema y retrasando su recuperación económica.
Ya le pasó en su día al Presidente Roosevelt en 1937, cuando al creerse que estaba ya remontando la economía, saliendo de la Gran Depresión, redujo el déficit recortando el gasto público. La reducción tuvo un impacto inmediato: el desempleo creció de nuevo, y esto es lo que ocurrirá en la UE y en España.
El mensaje que se transmite con esta avalancha catastrofista es que los países periféricos, debido a su indisciplina por un lado, y excesiva exhuberancia del gasto público, por el otro, han creado un enorme problema de exceso de deuda (tanto pública como privada), que dificulta la salida de la recesión, no sólo de ellos, sino de toda la eurozona y de la UE, amenazando la propia viabilidad del euro.
No obstante, hay que saber que la deuda pública española, tanto la existente ahora como la que se prevé en diez años, será menor que la del promedio de la UE (y mucho menor que en EEUU, Gran Bretaña y Japón).
En realidad, más de la mitad del crecimiento del déficit en la mayoría de países de la Unión Europea se debe a la caída de ingresos al estado, consecuencia del descenso de la actividad económica.
La crisis en España ocurrió como consecuencia de la desregulación de los mercados financieros y su alianza con la altamente especulativa industria inmobiliaria, una alianza responsable de la burbuja inmobiliaria que, al estallar, determinó la crisis económica.
Las clases medias y el mundo empresarial, que se habían endeudado hasta la médula, no pudieron conseguir crédito, y ello provocó la ralentización económica, el crecimiento del déficit y el aumento del desempleo.
Decir pues que el déficit y la deuda provocaron la ralentización económica es un absurdo económico empíricamente comprobable.
Es el colapso del mercado de crédito el que creó el problema, cuyas consecuencias son el enorme desempleo.
Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública.
Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de cualificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses.
Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando.
En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a la ciudadanía y a las empresas que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
Una situación idéntica se está dando ahora. Los mercados financieros especuladores están castigando a los países con elevados déficits (comenzando por Grecia e incluyendo también a España), forzándoles a reducir sus gastos públicos.
Y, como era de prever, los medios y economistas liberales están alabando y dando la bienvenida a estos mercados, pues así disciplinarán a los gobiernos que, con sus “exuberancias” de gasto público, están poniendo al euro en peligro.
Una vez más, se exige a las clases populares de estos países que hagan sacrificios, reduciendo su gasto público para poder salvar el euro y la UE, que están en peligro debido a los excesos de gasto de los países “periféricos”, como España.
Pero, por otra parte, el enorme enriquecimiento de las rentas superiores no significó un aumento en inversiones productivas, sino en actividades especulativas cuyo centro fue el complejo bancario-inmobiliario, enormemente especulativo, que creó la burbuja inmobiliaria, que al romperse colapsó el mercado crediticio, causa del problema económico cuya consecuencia es el brutal aumento del desempleo.
En definitiva, lo que en realidad se está haciendo es tomar como excusa la necesidad de salvar el euro para reducir todavía más al Estado.
Sin duda alguna aumentar significativamente el gasto público, en inversiones que creen empleo, siendo una de ellas en los servicios del estado del bienestar tales como sanidad, servicios sociales, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, vivienda social y educación, entre otros, sectores que tienen menos empleo público que el promedio de los países de la UE (España 13.35% de la población activa, UE-15 17.34% de la población activa, en 2006).
Por cierto, gasto público social no es sólo pensiones y gastos en cobertura de desempleo.
Cuando el gobierno Zapatero indica que sus políticas mantienen el gasto social, ignora que el gasto público social incluye no sólo las transferencias (seguro de desempleo), sino también los servicios públicos del estado del bienestar que están siendo recortados al reducirse las aportaciones del gobierno central a las CCAA y a los Ayuntamientos, que son las que gestionan tales servicios.
Tal expansión del gasto público debiera hacerse mediante un aumento de los impuestos directos a las rentas más altas, aumentando la progresividad fiscal y luchando a brazo partido contra el fraude fiscal, no solo como un elemento de equidad, sino también de eficiencia económica.
Sabido es que los países del Sur de Europa tienen sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB).
Son estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos.
Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases medias se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.“
O sea que estamos más atrasados por nuestra mala gestión y poca sensibilidad social, y nos piden que profundicemos en eso: en mayores desigualdades y en congelar sueldos y pensiones!!!
En definitiva, nos dejamos apretar por las grandes corporaciones y los bancos, en vez de que sea al revés y estas instituciones se comprometan a contribuir mejor económicamente para el desarrollo de nuestros gobiernos.
Asimismo, debería llegar crédito de una vez a las PIMES, las principales generadoras de empleo que están sufriendo en carne propia los efectos del excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus estados miembros.
Nos están proponiendo las mismas políticas de austeridad que el presidente Hoover propuso para resolver la Gran Depresión, cuando lo que se necesita es precisamente lo contrario, tal como hizo el presidente Roosevelt estableciendo el New Deal.
Un gobierno socialdemócrata debería ser sensible a este cambio de rumbo, pues la continuación de sus políticas de apaciguamiento de los mercados especulativos, reduciendo el gasto público es, además de erróneo, políticamente suicida.

5.4.10

Benedicto XVI: encubridor de pedófilos

Un interesante video que no os podeis perder sobre los usos y costumbres que rigen en la Santa Puta Madre Iglesia Católica, Apostólica y Pedófila.


¡Habría que curar a los católicos!



Article de Gustavo Vidal Manzanares, publicat a "El Plural" (5-4-2010)


Estos días he recordado el latiguillo de una oronda periodista vinculada a medios ultraconservadores: “…curar a los homosexuales”. Sin embargo, al contemplar el circo de latigazos, saetas, pies descalzos e individuos con capuchas y velones me he preguntado si, más bien, no habría que plantearse curar a los católicos.
Así, pienso que, en realidad, deben curarse quienes creen que Dios tiene un hijo y este hijo ha nombrado representante suyo en la tierra a un octogenario, presunto encubridor de pederastas y afiliado, en sus lejanos años mozos, a las juventudes hitlerianas.
Pienso que habría que curar a quienes creen que el fundador del cristianismo no vino al mundo como todos, sino mediante un nacimiento virginal, habiendo sido antes inoculado por un ente espiritual en un útero (virgen también, por supuesto). Creencia, por lo demás, poco original ya que el concepto de alumbrar virginalmente se toma de Egipto, en concreto de la diosa Mut.
Pienso que habría que curar a quienes aseguran que su fundador resucitó literalmente, ignorando que esta es una creencia copiada de Egipto, en concreto de Osiris. Ciertamente, como enseña el estudioso de las religiones, Sebastián Vázquez Jiménez, el cristianismo bebe de la religión egipcia, pues no hay que olvidar que ambos credos convivieron durante quinientos años.
Pienso que habría que curar a los costaleros, piadosos individuos que se chafan la quinta vértebra lumbar cargando imágenes ciclópeas pues eso “puntúa para la otra vida”…Vista con frialdad, la “semana santa” convierte muchos lugares en un gigantesco manicomio. Al menos, según mi entender.
Pienso que habría que curar a quienes creen que un oblea y un copa de vino se transustancian en la carne y sangre de un judío fallecido hace dos mil años.
Pienso que habría que curar a quienes creen que alguna divinidad se aparece sobre una peña, un árbol, un río… y construyen ermitas y catedrales a su alrededor.
Pienso que habría que curar a quienes peregrinan hacia esas ermitas y catedrales en espera de que la divinidad aparecida les prodigue bendiciones.
Pienso que habría que curar a quienes consideran infalibles a individuos que condenaron, mediante encíclicas, la democracia, el socialismo y las libertades.
Pienso que habría que condenar a quienes conciben a Dios como un todopoderoso contable de pecados que se perdonan después de ser confesados a un señor que bosteza tras un confesionario.
Pienso que habría que curar a quienes hablan de un Dios de amor, pero que va a condenar a la mayoría de la humanidad a suplicios eternos.
Pienso que, tras estas reflexiones… quizá me encuentre equivocado, que a nadie habría que “curar” por lo que piense, crea o sienta, por muy disparatado que nos suene. Y por eso, precisamente por eso, pienso que quienes hablan de “curar” a terceros, deberían ser los primeros en callar y mirarse hacia dentro.

30.1.10

Arthur Gordon Pym y el principio de la sincronicidad



Estoy releyendo en mi viaje diario en tren, la novela "Las Aventuras de Arthur Gordon Pym" (1850), de mi adorado Edgar Allan Poe y me he parado a reflexionar sobre el principio de sincronicidad de Jung, que en su obra "La dinámica de lo inconsciente" define este concepto como "la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera acausal». «Así pues, emplearé el concepto general de sincronicidad en el sentido especial de una coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar...Para evitarse malentendidos lo diferenciaré del término sincronismo, que constituye la mera simultaneidad de dos sucesos».
Me explico.
El libro en cuestión cuenta la historia de un naufragio cerca de las Islas Malvinas del que quedaron cuatro supervivientes en una balsa. Muriéndose de hambre sortearon entre ellos a quién iban a matar para comérselo, perdiendo un grumete llamado Richard Parker.
Lo cierto es que (y de eso hay constancia en hemerotecas), en 1884, una goleta británica naufragó cerca de las Islas Sandwich . Quedan solo cuatro supervivientes, y por las mismas circunstancias que en el libro, sortearon a quién debían matar para comérselo. Curiosamente, el desgraciado sería un grumete llamado Richard Parker.!!!
Podría citar otros múltiples casos que avalan la teoría de Jung, tanto en el mundo literario como en el científico cocomplejos ni prejuicios cientifistas, profundizar en su obra.
No en vano, podemos encontrar precursores del principio de sincronicidad formulado por Jung tanto en Oriente como en Occidente. Desde el Tao Te King a Filón de Alejandría, pasando por Plotino, Pico della Mirandolla, Johannes Kepler, Teofrasto, Agrippa de Nettesheim, Paracelso, Schopenhauer, Charles Richet o Camille Flammarion o en el propio Leibniz.
Según Jung, las leyes naturales son verdades estadísticas, absolutamente válidas ante magnitudes macrofísicas pero no microfísicas.
Ello implica un principio de explicación diferente al causal. Cabe plantearse entonces si en términos muy generales existe no solo una posibilidad sino una realidad de sucesos acausales. Para ello se ha de afrontar el mundo de la casualidad y tratar de separar la causalidad de la acausalidad.La acausalidad es esperable cuando parece impensable la causalidad.
Ante la casualidad solo resulta viable la evaluación numérica o el método estadístico.
Las agrupaciones o series de casualidades han de ser consideradas casuales mientras no se sobrepasen los límites de la probabilidad. Si así se demostrara implicaría un principio acausal o conexión transversal de sentido.Establece Jung que su tratamiento del fenómeno no representa ninguna prueba definitiva sino mera conclusión desde determinadas premisas empíricas objeto de reflexión.
La sincronicidad constituye en sí misma una magnitud sumamente abstracta e inmaterializable.
Representa un criterio de comportamiento al igual que el espacio, el tiempo y la causalidad.
Se renunciaría así a la hipótesis de una psique asociada a un cerebro vivo, el factor formal sería ajeno a una actividad cerebral. De ahí que se plantee la pregunta de si todo proceso psicofísico tendría como fundamento la sincronicidad y no la causalidad.
De esta última se deducen dos posibilidades que ponen en entredicho la experiencia y el entendimiento: o bien los procesos físicos generan la psique, o bien la psique inmaterial determina procesos físicos. De este modo, la sincronicidad, o disposición acausal o con sentido, representaría una posibilidad de esclarecimiento de la encrucijada cuerpo-alma o paralelismo psicofísico.
En esta dirección apunta el «saber absoluto», o sentido absoluto, implícito al fenómeno, caracterizado de trascendental al hallarse en un espacio psíquicamente relativo o continuum espacio-temporal irrepresentable.Ante experiencias de inconsciencia donde paradójicamente permanecen procesos psíquicos conscientes cabrían darse etiológicamente dos posibilidades, ya sea la sincronicidad ante la imposibilidad de remitirnos a procesos de substratos biológicos subyacentes oien, cuando esto último es factible cabría la posibilidad de deducir como portador de las funciones psíquicas al sistema nervioso simpático.
Dicha actividad transcerebral sería responsable así mismo del fenómeno del sueño.
En conclusión, la clásica imagen física tríadica del mundo compuesta de espacio, tiempo y causalidad se convertiría en una tétrada o cuaternio al unírsele la sincronicidad.
Ello posibilitaría un juicio global que se aproximaría a un concepto unitario del ser eliminándose la incompatibilidad entre sujeto y objeto.
Casi nada!
En fin, que si algún día naufragais y os encontrais en una balsa con cuatro tipos y uno de ellos se llama Richard Parker, no tendréis porque preocuparos por la comida...

24.1.10

El Manuscrit Trobat a Saragossa

M'acabo de comprar una raresa bibliogràfica: el "Manuscrit trobat a Saragossa", de Jan Potocki, en l'edició dels Quarderns Crema, que ha publicat el llibre en la seva edició del 1810.
Pels amants de la literatura fantàstica i en especial pels devots de la novel·la gòtica, el Manuscrit és una obra imprescindible i bastant introbable. Una obra mestra del gènere.
L'havia llegit fa molts anys, en l'edició de Valdemar, i vaig deixar-lo a un amic i va passar allò que passa...que ja no el vaig tornar a veure a la meva bilioteca...
El Manuscrit, és una novel·la estranya, exòtica i laberíntica, construïda segons la tècnica del relat emmarcat, amb històries dins d'històries que es ramifiquen i entremesclen (talment un "jardín de senderos que se bifurcan" parafrasejant el conte de Borges), al mode del Decameró o Les mil i una nits, que Potocki va començar l'any 1797 i en la que hi va treballar fins poc abans del seu suïcidi.
La primera part del llibre, publicada l'any 1804, és un relat fantàstic, pròdig en prodigis (encara que quasi tots ells acaben rebent una explicació racional).
El protagonista, Alfons van Worden, és un oficial de la Guàrdia Valona que travessa Sierra Morena en direcció a Madrid. En el camí, topa amb tot tipus de personatges extraordinaris: gitanos, princeses mores, lladres, endimoniats, cabalistes i fins i tot amb Ahasverus, el Jueu Errant.
Tots ells van teixint entorn de van Worden una complexa xarxa d'enganys, que posen a prova el seu tremp i trellat. Finalment, van Worden descobreix que tots els qui l'envolten estan al servei d'un misteriós personatge, el xeic dels Gomélez, que ha decidit sotmetre'l a una complexa prova iniciàtica.
La segona part de l'obra, Avadoro (una història espanyola), va veure la llum l'any 1813.
Els elements fantàstics s'atenuen en favor d'intrigues cortesanes i amoroses.
Durant el segle XIX, la novel·la va caure en l'oblit, fins a tal punt que alguns dels seus escassos lectors, com Gérard de Nerval i Washington Irving, van cedir a la temptació de plagiar algunes de les seues històries i presentar-les com pròpies.
Quan el text torna a publicar-se en 1958, gràcies a als esforços de Roger Caillois, deixa bocabadats els aficionats a la literatura fantàstica, que la reconeixen com una obra mestra del gènere.L'any 1963 el director polonès Wojciech J. Has porta a la pantalla la primera part del Manuscrit, amb banda sonora de Krzysztof Penderecki. La pel·lícula, qualificada per Luis Buñuel com a excel·lent, es va convertir ben aviat en un film de culte. Entre els altres fans del Manuscrit, s'hi troben també Martin Scorsese i Francis Ford Coppola.

19.1.10

Avatar contra los neoconservadores


Me gustó Avatar.
Y aunque pensaba que iba a ver una peli de presupuesto espectacular y tecnología alucinante, me encontré con un film eminentemente político, de izquierdas, ecologista, pacifista y anticapitalista.
En fin, una patada a los neocons y al retrasado mental (y criminal de guerra) de Bush en la línea de flotación de su buque fantasma.
Como comentó el periodista de la Fox, el ultraconservador James Pinkerton con respecto a la película:
“Las políticas de Avatar son de izquierda, anticorporativas y antiimperialistas. Incluso hay alusiones indirectas a George W. Bush y su Operation Iraqi Freedom. Una película de Hollywood con tendencias izquierdistas. Sin ninguna sorpresa hasta ahí. Así que los tercermundistas se la querrán devorar”.
Y yo aún diría más: es una clara respuesta a la doctrina de guerra preventiva de la afortunadamente difunta Administración Bush, pero también, y me ha alegrado saberlo, un elemento que ha incomodado a la prensa del Vaticano, que critica la “nueva pseudo-doctrina” creada y reforzada mediáticamente, el ecologismo”, comentario que yo remataría apuntando a los valores filosóficos holísticos y panteístas que subyacen en la película. Y si el Vaticano se pica, mejor que mejor.
En fin, que al verdadero Eje del Mal (los neoconservadores, los reaccionarios del Vaticano, los totalitarios de todo pelaje y las grandes corporaciones que nos han llevado al planeta a la ruina) no les ha gustado Avatar. Y supongo que al tonto de Aznar tampoco.
Ladran, luego cabalgamos….
Más Madera!!!!

9.1.10

Nosferatu, Murnau y Berriatua



Acabo de comprar la edición canònica del film Nosferatu de Friedrich W. Murnau restaurado gracias a la excelente y encomiable labor del escritor e historiador cinematográfico Luciano Berriatúa.
Para todos los amantes del cine expresionista alemán en general y de Nosferatu en particular, la edición restaurada de la mítica película y el libro que la acompaña suponen una delicattessen difícilmente igualable, ya que entre otras joyas, incorpora la partitura original de Hans Erdmann compuesta para su estreno.
En primer lugar hay que destacar la cantidad de material gráfico de la que hace gala la obra, desde fotografías inéditas de Murnau en sus inicios teatrales interpretando a Shakespeare, pasando por artículos publicitarios originales dedicados al estreno de Nosferatu, como el titulado “Wie Nosferatu entstand”, aparecido en la prensa diaria en marzo de 1922 a pagina completa, en el que se desgrana la trama y datos interesantes sobre su realización, además de un amplio capitulo dedicado a los carteles originales y dibujos publicitarios realizados por Albin Grau, director artístico y verdadero artífice de la película.
Grau, que ofreció a Murnau la dirección de Nosferatu, era miembro activo de la logia Fraternitas Saturni de la Sociedad Pansofica en Berlin y sus conocimientos ocultistas, pueden encontrarse sin duda alguna plasmados en el guión de la película escrito por Henrik Galeen, a su vez conspicuo miembro de la Ordo Templi Orientis.
Grau se alejó posteriormente del proyecto, y abandonó la producción, perdiéndose gran parte de la obra gráfica realizada para la película.
Una de las primeras sorpresas que nos desvela el libro radica en que Nosferatu fue realizada gracias a Prana Films, una productora debutante fundada por miembros de logias ocultistas, ya directamente definida por su propio nombre, que en sanscrito significa “fluido vital o esencia misma de la vida” y su logo imita al conocido “yin-yan”.
El libro de Berriatua profundiza en la relación de “Nosferatu” con el ocultismo y las matemáticas mágicas, reflejado en las láminas que Bulwer tiene por las paredes y en la utilización de signos cifrados reales, utilizados por los diplomáticos eslovenos en 1487 para las cartas cifradas que se envían Knock y Nosferatu.
Las sorpresas continúan mientras avanzamos en el libro, desvelando como Murnau cambió a su capricho el guión, que era únicamente un borrador de trabajo en el que el director apuntaba tanteos de montaje, localizaciones, notas de racord, de vestuario, escenas enteras eliminadas o insertadas, etc…mezclando ideas propias del propio Murnau, como de Grau o de Henrik Galeen.
También el autor nos desvela los auténticos lugares en los que se llevó a cabo el rodaje y que en ocasiones difieren de los establecidos por Murnau, realizando una comparativa entre los escenarios realmente utilizados, los planeados y los encontrados por el autor en 1997, cuando realizó un viaje en búsqueda de la esencia del film, de documentos, y de los escenarios que han sobrevivido al paso del tiempo.
El último capitulo se dedica íntegramente al proceso de la restauración a partir de las copias existentes tanto de la filmoteca española como de la francesa y se sigue la pista al destino de otras copias, tanto las parcialmente destruidas como las montadas sin tener en cuenta el original o las diversas restauraciones que ha sufrido el film.
En fin, una joya imprescindible.
Como enlaces, adjunto el reportaje emitido en el programa Días de cine, de la 2 de TVE en la que Luciano Berriatua hace un repaso a la filmografía y la figura de Murnau




y otro enlace más para quien quiera ver online el film Nosferatu.



Disfrutadlos!

29.11.09

LIBERTAD DE PENSAR



Artículo del Diccionario Filosófico de Voltaire ((1694-1778)

El año 1707, cuando los ingleses ganaron la batalla de Zaragoza, protegieron a Portugal y dieron durante cierto tiempo un rey a España, lord Boldmind, oficial general, que estuvo herido, se encontraba tomando baños en Bareges. En dicho balneario encontró al conde Medroso, que habiendo caído del caballo a legua y media del campo de batalla, fue también a los referidos baños. Era familiar de la Inquisición. Lord Boldmind no era familiar mas que en la conversación, y uno de los días que estaban juntos, medió entre ambos el siguiente diálogo:
BOLDMIND.- ¿De modo que sois alguacil de los demonios? Permitidme que os diga que desempeñáis un oficio muy bajo.
MEDROSO.- Es verdad; pero es preferible ser un criado a ser su víctima; prefiero tener la desgracia de quemar a mi prójimo a que me abrasen las llamas de una hoguera.
BOLDMIND.- ¡Horrible alternativa! Erais cien veces más dichosos cuando sufríais el yugo de los moros, que os dejaban tener todas las supersticiones que queríais, y que a pesar de ser los vencedores, no se arrogaban el derecho de amarrar el pensamiento con cadenas.
MEDROSO.- Sólo os puedo decir que no se nos permite escribir, hablar ni pensar siquiera. Si hablamos, interpretan nuestras palabras como quieren, y lo mismo hacen con nuestros escritos. Como no pueden sentenciarnos a morir en un auto de fe por nuestros pensamientos secretos, nos amenazan con que arderemos eternamente por orden de Dios si no pensamos como los jacobinos. Convencieron al gobierno de que si tuviéramos sentido común, pondríamos en combustión todo el Estado y nuestra nación sería la más desgraciada del mundo.
BOLDMIND.- ¿Os parece que somos desgraciados nosotros los ingleses, que llenamos los mares de buques y que venimos a ganaros batallas al extremo de Europa? ¿Creéis que los holandeses, que os arrebataron casi todo lo que descubristeis en la India, que hoy son vuestros protectores, estén malditos de Dios por haber concedido completa libertad a la prensa y por practicar el comercio de los pensamientos de los hombres? ¿El Imperio romano fue menos poderoso porque Cicerón escribiera con libertad?
MEDROSO.- ¿Quién es Cicerón? Nunca oí pronunciar ese nombre a la Santa Hermandad.
BOLDMIND.- Era un bachiller de la Universidad de Roma que escribió todo lo que pensaba, lo mismo que Julio César, Marco Aurelio, Tito, Lucrecio, Plinio, Séneca y otros doctores.
MEDROSO.- No los conozco; pero me han asegurado que la religión católica y romana se pierde si nos dejan pensar.
BOLDMIND.—No debéis creer semejante cosa, teniendo la seguridad de que vuestra religión es divina y que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Si esto es cierto, nada es capaz de destruirla.
MEDROSO.- No; pero puede reducirse a la más mínima expresión, y sin duda lo aseguraron por creer que Suecia, Dinamarca, Inglaterra y la mitad de Alemania han incurrido en la desgracia de no querer ser más vasallas del Papa. Hasta aseguran que si los hombres se dejan arrastrar por la engañosa luz de la razón, se concretarán muy bien a adorar sencillamente a Dios y a la virtud. Si las puertas del infierno prevalecieran hasta ese punto, ¿para qué serviría el Santo Oficio?
BOLDMIND.- Si los primitivos cristianos no hubieran tenido la libertad de pensar, ¿no comprendéis que no existiría el cristianismo?
MEDROSO.- ¿Qué queréis decir? No os comprendo.
BOLDMIND.- Lo creo; quiero decir que si Tiberio y los demás emperadores romanos se hubieran valido de jacobinos que impidieran que los primitivos cristianos tuviesen plumas y tinta; si no hubiera estado permitido en el imperio romano pensar libremente, hubiera sido imposible que los cristianos establecieran sus dogmas. Puesto que el cristianismo consiguió hacer prosélitos y partidos porque disfrutó de la libertad del pensamiento, ¿no es una contradicción y una injusticia querer matar hoy esa libertad sobre la que él se fundó? Cuando os proponen algún asunto de interés, ¿no lo examináis mucho tiempo antes de aceptarlo? ¿Hay acaso en el mundo asunto de más interés que el de nuestra felicidad o el de nuestra desgracia eterna? Hay muchas religiones en el mundo, y todas os condenan si creéis en vuestros dogmas, que ellas tienen por absurdos y por impíos; examinad, pues, vuestros dogmas.
MEDROSO.- Yo no puedo examinarlos porque no soy jacobino.
BOLDMIND.- Sois hombre, y esto basta.
MEDROSO.- Por desgracia, comprendo que sois más hombre que yo.
BOLDMIND.- De vos depende aprender a pensar; aunque nacisteis con ingenio, sois como el pájaro, que os tiene preso en su jaula la Inquisición; el Santo Oficio os ha cortado las alas, pero éstas os pueden crecer. El que no sabe geometría puede aprenderla; todos los hombres pueden instruirse; atreveos a pensar, que es vergonzoso poner vuestra alma en las manos de aquellos a quienes no confiaríais el dinero.
MEDROSO.- Dícese que si todo el mundo pensara por sí mismo, habría mucha confusión en la tierra.
BOLDMIND.- Sucedería todo lo contrario. Cuando asistimos a un espectáculo, cada espectador expone con libertad su opinión sobre la obra que se representa, y no por eso se perturba el sosiego público; pero si el protector insolente de algún mal poeta quisiera obligar a los espectadores de buen gusto a que les parezca bueno lo que encuentran malo, en ese caso se llenaría de silbidos el teatro, y los dos partidos se tirarían patatas a la cabeza, como en una ocasión sucedió en Londres. Los tiranos del pensamiento son los que han causado gran parte de las desgracias del mundo. En Inglaterra no fuimos felices hasta que cada uno de sus habitantes gozó con libertad el derecho de exponer su opinión.
MEDROSO.- También nosotros vivimos tranquilos en Lisboa, donde nadie está facultado para decir lo que piensa.
BOLDMIND.- Vivís tranquilos, pero no sois dichosos; gozáis de la tranquilidad de los galeotes, que mueven los remos cadenciosamente y callando.
MEDROSO.- ¿Creéis firmemente que mi alma está condenada a galeras?
BOLDMIND.- Sí, y deseo librarla de ellas.
MEDROSO.- ¡Pero si yo me encuentro bien en las galeras!...
BOLDMIND.- Pues en ese caso las merecéis.

A Pinochet el Papa Juan Pablo II le dio la comunión y a Franco los obispos lo paseaban bajo palio, como si ambos fueran santos



Article d'Enric Sopena publicat a El plural.com (29/11/2009)

El obispo auxiliar de Madrid, secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal Española ha recordado que la doctrina de la Iglesia católica establece que las personas “en pecado público” -como los políticos que apoyan el aborto- no deben comulgar, aunque señaló que no se trata de una “excomunión”. Los políticos que voten favorablemente la nueva ley del aborto, según subrayó Martínez Camino, “están objetivamente en pecado público y no pueden ser admitidos en la sagrada comunión”. Precisó el obispo citado -que es un protegido del cardenal Rouco Varela- que para volver a recibir la comunión, los políticos avaladores de la nueva legislación abortista, tendrían que reparar el “mal hecho” y arrepentirse públicamente”.
De hecho esta norma está siendo aplicada por el episcopado norteamericano al senador Patrick Kennedy -católico y partidario de la legalización del aborto-, hijo del recientemente fallecido Edward Kennedy y sobrino del asesinado John F. Kennedy, el primer presidente católico de EEUU, y sobrino de Robert Kennedy, también asesinado. A este Kennedy lo expulsan de la comunión, pero a los curas pederastas, que son legión en Norteamérica, los esconden o les procuran auxiliar, aunque sus gravísimos delitos arruinen a la Iglesia católica y, sobre todo, hayan quebrado vilmente a miles y miles de niños y niñas y, por supuesto, de familias.
Por cierto, monseñor, ¿podría Su Eminencia decirnos si cuando, en octubre de 1988, Su Santidad el Papa Juan Pablo II depositó en la boca del general Augusto Pinochet la hostia consagrada, tan sangriento dictador estaba o no en situación de “pecado público”? ¿Había al menos reparado el inmenso daño que produjo su golpe de Estado? ¿Se había arrepentido ese asesino uniformado de las miles y miles de muertes provocadas a sangre y fuego por su golpe militar? ¿Sabe usted, monseñor Martínez Camino, que justamente el 5 de diciembre de este año por fin le serán rendidos los honores fúnebres debidos a Víctor Jara, que “en cinco minutos quedó destrozado,” como el mismo vaticinaba en su bellísimo poema Te recuerdo Amanda, emocionante y repleto de humanismo?”
El católico José Bono, presidente del Congreso de los Diputados, socialista y fervoroso católico, evocó ayer, muy oportunamente, aquella misa en la que comulgó Pinochet de la mano del Sumo Pontífice. Bono ha defendido la ley que regulará el aborto justificándola como un mal menor –lo que es discutible, pero desde su conciencia cristiana, respetable- y estos días se ha esforzado en argumentar con solidez sus puntos de vista como ciudadano, como político y como un católico que nunca ha ocultado sus creencias. Ha sido especialmente oportuna su referencia a aquella comunión que a muchas, a muchísimas personas, nos pareció una descarnada blasfemia.
Es más. El 18 de febrero de 1993, Juan Pablo II envió un telegrama a Pinochet, felicitándole a él y a su mujer por las bodas de oro matrimoniales. El nuncio del Vaticano en Chile, Ángel Sodano, le añadió por escrito lo siguiente: “Su Santidad conserva el conmovido recuerdo de su encuentro (…) con ocasión de su extraordinaria visita pastoral a Chile”.
En los Gobiernos de Pinochet los ministros fueron católicos y algunos, como en la dictadura de Franco, miembros del Opus Dei. ¿El capelo cardenalicio?
E incluso un grupo de influyentes católicos estuvo a punto de que la Santa Sede le hubiera otorgado al dictador el capelo cardenalicio. Las Cruzadas Callaron los jerarcas eclesiásticos y no condenaron al Gobierno Aznar que, pudiendo haber liquidado en su segunda legislatura la despenalización del aborto, mantuvo esa ley para no crearse problemas y porque les hubiera perjudicado en las urnas.
Ahora, sin embargo, sí condenan a Rodríguez Zapatero y a políticos de otros partidos que no son sólo del PSOE y les amenazan primero con la excomunión y después con retirarles a los que se confiesan católicos el sacramento de la comunión.
Pero a asesinos como Pinochet y Franco [hay muchos más ejemplos, desde los tiempos de las Cruzadas y en siglos anteriores a aquellas maquinarias de guerra bendecidas por los Papas], la cúpula católica les absolvió y les trató con exquisita delicadeza y casi como santos venerables y, en vida, venerados.
Narrado por Paul Preston en uno de sus libros sobre Franco: “El 18 de noviembre de 1936, un Franco visiblemente emocionado aparecía en Salamanca ante las multitudes que aclamaban febrilmente a Hitler y a Mussolini. Les dijo que la Alemania nazi y la Italia fascista eran el baluarte de la cultura, la civilización y el cristianismo en Europa”.
Por lo visto, Franco tenía razón. ¿O no monseñor Martínez Camino?

28.11.09

Mi Dignidad


Article de Francesc de Carreras publicat a La Vanguardia (28/11/2009

Doce diarios de Catalunya, entre ellos La Vanguardia, publicaron el jueves un editorial conjunto titulado "La dignidad de Catalunya". Que unos medios de comunicación se arroguen la defensa de la dignidad de un pueblo creo que excede el papel que les corresponde.
Que lo hagan conjuntamente evidencia que el pluralismo ideológico tiene en Catalunya el límite de una identidad colectiva que unos pocos han definido y que no puede ser puesta en cuestión. Que se quiera imponer este límite al mismo Tribunal Constitucional, supone una coacción indebida y un grave quebranto de las reglas de juego del Estado de derecho. Desde hace ya mucho tiempo, algo huele a podrido en la vida política catalana. El aplauso de la clase política al editorial es una sonrojante muestra del papel que ha desempeñado en el asunto.
Yo no pretendo hablar de algo tan misterioso como la dignidad de Catalunya sino, simplemente, de mi dignidad como columnista que está en desacuerdo con lo expresado en el editorial conjunto y quiere exponer las razones de este desacuerdo porque, en otro caso, se sentiría indigno. No acabo de entender muy bien qué es la dignidad, pero entiendo perfectamente qué es la indignidad, tengo claro quiénes son indignos y no quiero ser uno de ellos.El editorial puede ser examinado desde muchos puntos de vista, optaré por abordarlo desde el derecho constitucional, en el que muestra un déficit lamentable de conciencia democrática.
Respecto a hechos objetivos, no es cierto, como dice el editorial, que Catalunya sea definida en el Estatut como nación, ni en el preámbulo ni, menos aún, en el articulado, donde precisamente es definida como nacionalidad en su artículo 1.
Yendo a cuestiones valorativas, es contradictorio decir que les resulta inquietante que el tribunal haya sido empujado –¿por quién?– a actuar como "cuarta cámara", es decir, como poder legislativo y no como jurisdicción, cuando después se le demanda al tribunal que "decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto", recordando que el Estatut es "fruto de un doble pacto político" y que "no va a decidir solamente sobre un pleito" sino sobre "la dimensión real del marco de convivencia español", con alusiones también a que "están en juego" unos misteriosos "pactos profundos" que han hecho posible la actual democracia.
Este lenguaje críptico sólo parece pretender que el tribunal incumpla su estricta función de determinar la constitucionalidad de unos preceptos jurídicos y lleve a cabo un juicio político, incumpliendo así con las competencias que tiene asignadas y vulnerando la división de poderes, un principio básico del Estado de derecho.
Si el editorial quiere defender la dignidad de Catalunya, bórrenme de esa Catalunya, yo me apunto a otra distinta en la que espero vivir con dignidad y en la que estoy seguro no me encontraré solo.

7.11.09

El club Casanova



Reportaje "Historia de mi vida". Giacomo Casanova.
Fietta Jarque El Pais 07/11/2009

La noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, hace una semana, un grupo de cinco o seis personas se reunía en Barcelona a celebrar algo muy distinto al Día de los Difuntos. Rememoraban, como cada año, la fuga de Giacomo Casanova de la prisión veneciana de Los Plomos, una noche sin luna de 1755. "Hacemos una pequeña ceremonia", dice Marina Pino, con discreción. "Y comemos macarrones con mantequilla". Es una referencia a uno de los trucos que usó para la fuga más comentada del siglo XVIII, de una cárcel hasta entonces -y desde entonces- inexpugnable. En aquel episodio, el ingenio de Casanova ideó una manera de enviar al padre Balbi -recluso en otra celda y al que hizo cómplice de la evasión- un cerrojo de hierro con el que debería culminar desde fuera el butrón por el que ambos escaparían. Lo escondió en el lomo de una Biblia que debía devolverle, pero, como sobresalía unos centímetros, quiso disimularlo. Pidió a Lorenzo, el carcelero, dos grandes platos, preparó unos maccheroni con mucha mantequilla y queso parmesano. Quería enviar al clérigo el plato en agradecimiento por el préstamo, así es que lo puso cuidadosamente sobre la Biblia y le entregó ambas cosas a la vez. "Estaba seguro de que los ojos de Lorenzo se centrarían en la mantequilla por temor a derramarla sobre la Biblia, y de esta forma no tendría tiempo de mirar los extremos de las esquinas del volumen", cuenta Casanova en sus memorias. Y así fue.
Marina Pino es una casanovista, encabeza un grupo de apasionados de todo lo que tenga que ver con el hombre, el personaje, el escritor. Hoy, los miembros de esta especie de club podrían brindar de nuevo por un acontecimiento largamente esperado: la primera edición completa de las memorias de Casanova en España, editada por Atalanta. Historia de mi vida aparece en dos tomos en papel biblia, de algo más de 1.700 páginas el primero y de 1.944 el segundo.
La leyenda de Casanova, siendo universal, es inferior al hombre Casanova. Aun cuando ese hombre no fue nadie importante, ni destacó en profesión alguna, ni acumuló riquezas o poder. Y es precisamente esa vida múltiple e inasible, asombrosa y a la vez casi vulgar, la que supera la simple idea del libertino y seductor veneciano con que se asocia su nombre hasta en el último rincón del mundo. Giacomo Casanova (1725-1798) fue primero persona, después personaje y luego una mezcla de los dos. "Digna o indigna, mi vida es mi materia, mi materia es mi vida", establece en su autobiografía. Para resumir su existencia real hay que recurrir inevitablemente a las enumeraciones, muchas veces contradictorias. Fue violinista, poeta, seminarista, militar, jugador empedernido, mago, alquimista, cocreador de la lotería nacional de Francia, espía, agente financiero, escritor, filósofo, aparte de -por supuesto- libertino y mujeriego.
Era alto, medía casi un metro noventa, de ojos claros y nariz aguileña. Gustaba ir elegantemente vestido (muy aficionado a los encajes más delicados), con la peluca bien empolvada y con vistosas joyas. De un indiscutible atractivo, algo vanidoso, inteligente, de trato agradable y simpático, bromista, interesado más por la ciencia que por la ficción literaria ("no me gustan las novelas", confiesa), pero siempre curioso por expandir sus conocimientos. Un descreído que simula saberes esotéricos, sin creer realmente en ellos. Es también un timador, sin escrúpulos a la hora de estafar a los que considera simples estúpidos. Un individuo capaz de salir airoso de las situaciones más apuradas, en las que suele meterse con frecuencia a sabiendas de riesgo. Buscándolo. Un auténtico aventurero.
Stefan Zweig, en su ensayo sobre las autobiografías literarias Tres poetas de sus vidas. Casanova, Stendhal, Tolstoi (BackList, Planeta, 2008), señala que "Casanova derrocha a consciencia sus talentos en el instante, y el hombre que pudiera serlo todo, prefiere no ser nada, absolutamente nada, salvo ser libre". Su análisis, que gusta poco a los casanovistas, ensalza tanto como denigra al personaje; lo considera superficial, fanfarrón y hueco, aunque todo eso "no cuenta nada frente a la inmensa y única veracidad en el conjunto de estas memorias". Casanova se dedicó a vivir con intensidad hasta que la edad y el cambio de los tiempos lo fueron arrinconando y terminar como bibliotecario del conde de Waldstein, en Dux. Entonces, solo, amargado y sin perspectivas, convertido en una especie de bufón anacrónico en un palacio que ya casi nadie visita, decide poner sus vivencias por escrito. Lo hace como si las relatara a un auditorio incansable y ávido de sus palabras. Sus aventuras se suceden sin descanso y las páginas se leen como una trepidante serie de viñetas, a cual más asombrosa y desinhibida. Su descaro no se fija límites. Adora a las mujeres. A todo tipo de mujeres, ricas y pobres, sin importarle la edad y procedencia, siempre y cuando le resulten interesantes. Le gustan, sobre todo, las jóvenes inteligentes y con carácter. Se enamora sinceramente cientos de veces porque se resiste a llevarse a la cama a una mujer que no ame. Aunque ese amor no dure mucho y su resistencia al matrimonio sea su único dogma de fe. Comparándolo con la leyenda del otro gran seductor, el autor francés Philippe Sollers escribe en su libro Casanova l'admirable: "Don Juan es el volcán, Casanova el jardín".
En el prólogo de la edición de Atalanta, Félix de Azúa señala las diferencias entre ambos personajes. "El veneciano es el anti-Don Juan, su contrario y enemigo. Allí donde el aristócrata sevillano, infectado por la teología, se muestra vengativo, psicópata, misógino y engañador, en ese mismo lugar luce el burgués veneciano cómplice de las mujeres, su secuaz y su salvador en más de una ocasión".
En ese sentido abunda la psicoanalista belga Lydia Flem, que titula la edición inglesa de su biografía Casanova, el hombre que amaba de verdad a las mujeres. Y traza en el primer párrafo un retrato preciso. "En un castillo de Bohemia, un anciano exiliado pasa trece horas al día escribiendo la historia de su vida. No tiene posesiones; ha dejado atrás o dilapidado todo de lo que alguna vez fue dueño. No tiene mujer, ni fortuna, ni casa, ni patria. Dio y recibió libremente, sin cálculo alguno. Ha gozado de la existencia como pocos hombres -y aún menos mujeres- se han atrevido a disfrutar. Se lanzó a la vida sin pedir nada a cambio excepto la más insolente y la más escandalosa de las recompensas: el placer".
Pero así como Historia de mi vida se lee sin que decaiga el interés, hay un elemento en esta edición que pronto cobra una relevancia inusitada y, a veces, desconcertante: las notas a pie de página. No sólo por su abundancia y puntillosidad, sino porque con frecuencia desmienten al autor, a veces de forma exagerada. Por ejemplo, si Casanova dice: "Tenía yo dieciocho años", la nota precisa: "Tenía diecisiete y medio". Bueno, vale. Pero, ¿importa tanto? Parece que a los casanovistas sí. No menos sorprendente es que el autor mencione que alquiló un carruaje a un tal Roland y que abajo ¡se reseñe la biografía del cochero! Llega un punto en que la lectura se hace casi esquizofrénica, pero vale la pena contar la historia de esas notas.
Desde que los familiares de Casanova vendieran el manuscrito al editor Brockhaus, en 1820, se hicieron dos ediciones de las que partieron el casi medio millar que se han reproducido en todo el mundo. La primera (1822-1828), traducida al alemán, fue concienzudamente depurada de obscenidades. La francesa, de Brockhaus-Plon (1826-1838), proviene del manuscrito original, pero fue nuevamente mutilada y "corregida" por Jean Laforgue, que prácticamente cambió cada frase. El manuscrito completo y sin alteraciones no fue publicado hasta 1960.
La mayoría de las notas a pie de página que se utilizan en los volúmenes de Atalanta proviene de la edición de La Siréne, de 1924, en la que el editor Raoul Vèze, pese a conservar el texto censurado, pidió a un grupo de expertos en Casanova que aportaran sus investigaciones. El ya importante cuerpo de anotaciones ha crecido desde entonces. "El 98% de los personajes que aparecen en el texto están reseñados", afirma el traductor Mauro Armiño, quien también ha aportado algunas notas propias, sobre todo en los viajes por España. El índice onomástico de la edición española tiene 200 páginas. Armiño ha pasado tres años traduciendo esta monumental obra. Todo está referenciado, las tabernas y las calles, los palacios y los burdeles. Lo curioso es que algunos de esos estudiosos de su obra están tan obsesionados en desmentir cualquier inexactitud en los datos de su autobiografía que se diría que detestan al objeto de sus desvelos.
Helmut Watzlawick edita el periódico anual L'intermediaire des casanovistes, en Suiza, desde 1984 y es quizá el más notable de los especialistas. "Hay todo tipo de gente interesada en historia, en topografía, en medicina, historia política, música, gastronomía o viajes, que ha encontrado en Historia de mi vida una fuente inigualable para sus investigaciones. Casanova llegó a utilizar cerca de 46 tipos distintos de moneda en sus traslados y da cuenta del valor del cambio cuando va de un sitio a otro, por ejemplo. Visto desde el punto de vista de la historia cultural del siglo XVIII es sumamente interesante. Sus memorias son una especie de enciclopedia", explica.
Watzlawick fue discípulo de Gustav Gugitz, el más sanguinario de los casanovistas refutadores. "Las memorias de Casanova, como muchas de sus contemporáneos, son una mezcla de verdades y ficciones. De hecho, en 1850 se pensaba que Casanova no había existido en realidad sino que era el personaje de una novela de ficción. La tradición de aportar datos precisos en las memorias sólo empezó en el siglo XIX. Antes se solía escribir sólo para entretener a los lectores", precisa. "Gugitz sentía más fascinación que pasión por Casanova, pero a la vez sentía furia contra él. Era un escéptico. Lo único que le agradecía a Casanova era el mencionar tantos detalles, lo que le permitía a él confirmar o refutar sus investigaciones".
Casanova International es el grupo con el que Watzlawick se reúne periódicamente en Venecia, en casa de un mecenas francés. Según él, los investigadores activos de Casanova son entre 20 y 40 en todo el mundo. "Hay dos tipos de casanovistas", continúa Watzlawick. "Aquellos que intentan probar que todo lo que Casanova escribió es cierto -como el norteamericano J. Rives Childs (1893-1987) que reunió la mayor biblioteca casanoviana y creía a pie juntillas todo lo que decía Casanova- y los que, como Gugitz, trataron de probar que todo lo que escribió Casanova era falso. Para muchos de nosotros, la verdad está a medio camino de los dos".
La escritora y periodista catalana Marina Pino es de las adeptas al veneciano. "A veces creo que estoy dentro de él", es la primera frase que pronuncia, casi sin pensarlo, al ser preguntada por Casanova. Quizá porque su primer contacto con el célebre personaje fue a través de "su voz", la de él mismo relatando sus cuitas y aventuras. Era un programa de radio que escuchaba incitada por su hijo, entonces de 8 o 9 años, que la llamaba a sentarse al borde de su cama y atender juntos al relato de aquella vida extraordinaria. Hoy, tanto él como ella son casanovistas confesos. Marina Pino es autora del libro Casanova: Un feroz apetito (premio Sent Sovi 2001, de literatura gastronómica, RBA, 2002) y también del prólogo a la edición de Casanova. Memorias de España (Espasa, 2006). "Estoy enamorada de él", confiesa después.
Ella tardó quince años en conseguir la edición completa del manuscrito de Historia de mi vida. Mientras tanto su afición crecía a través de muchas de las ediciones parciales que se encontraban. Pino considera las memorias de Casanova, sobre todo, una gran obra literaria. "La primera lectura te vuelve loca con tantos datos y tantos usos y costumbres distintas de las actuales", afirma. Aunque las notas a pie de página se encargan de explicar buena parte de ellas. "Por eso decidí en determinado momento hacer una lectura de principio a fin, como se lee una novela. Quería saber si se mantenía como relato y mi conclusión, al terminar, es que se trata de una obra maestra de la literatura".
Es una idea que comparte Mauro Armiño. "No se ha puesto de relieve hasta ahora que Casanova escribe en un francés más moderno que el de nadie", apunta el traductor. "Al no ser escritor, opta por el relato oral sin buscar todo el tiempo imágenes literarias elaboradas o adjetivos, sino que es como si te lo contara personalmente. Tampoco es cierto que cometiera demasiados errores sintácticos. Al ser su segundo idioma, utiliza un francés sencillo y lo hace con gracia, con mucha vivacidad".
Respecto a la forma del relato, Watzlawick aporta una hipótesis. "Uno de mis amigos, un norteamericano, tiene la interesante teoría de que Casanova -como hijo de actores- concebía su vida como sucesivas puestas en escena. Cada uno de los lugares a los que llegaba en su constante peregrinar era como un nuevo montaje al que se enfrentaba y que había que crear sobre la marcha con ciertos efectos dramáticos. En cada una de las aventuras trata de tener algo importante que decir al principio, algo importante al final, y en el medio siempre se da una acción con un momento álgido. En Rusia cuenta que tuvo dos encuentros con Catalina II, al principio y al final de la historia. Pero históricamente sólo es posible que la haya visto en la segunda ocasión. Casanova lo que hace es juntar ciertos acontecimientos, ponerlos en un contexto histórico, pero dándoles un orden propio, no el cronológico necesariamente. Como haría un autor dramático".
Marina Pino conoce bien los otros libros que Casanova escribió, incluida su correspondencia, pero señala que las memorias son un caso aparte. "Casanova está siempre en movimiento y no adopta ese tono moralizante de otras obras del XVIII". ¿Qué piensa de él? "Que es inabarcable, inclasificable. Imposible de conocer. Philippe Sollers dice en su libro: creemos conocerlo y no lo conocemos. Y eso es lo que más me entusiasma. Como las memorias acaban de forma abrupta, antes de su declive y sin saber qué pasa después, te queda la impresión de que sigue por ahí...". Que Casanova continúa su aventura.

6.11.09

La mujer del Cesar

Heus aqui, l'extensa relació de càrrecs acumulats per la Sra. Anna Hernández, esposa del President de la Generalitat:


- Regidora d'Urbanisme l'Ajuntament de Sant Just Desvern.
- 1ª Tinent d'Alcalde de l'Ajuntament de Sant Just Desvern.
- Presidenta de PROMUSA.
- Presidenta de PROECSA.
- Consellera del Consorci del Parc Agrari del Baix Llobregat de la Diputació de Barcelona.
- Consellera delagada i vicepresidenta de Societat Municipal d’Habitatge de Lliçà d’Amunt SL
-Consellera delegada de Promotora d’Habitatge de Santa Eulàlia de Ronçana,
- Consellera de Foment de Ciutat Vella de la Diputació de Barcelona.
- Consellera del Barri de la Mina.
- Delegada de L’Area d’Infraestructures, Urbanisme i Habitatge de la Diputació de Barcelona.
- Consellera de La Caixa.
- Consellera del Consell Comarcal del Baix Llobregat.
- Vocal del Consorci Sanitari Integral.
- Vocal de la Fundació Caviga.
- Consellera de L’Area de Salut de L’Area Metropolitana de Barcelona
Es interesant destacar que la empresa PROMUNSA que presideix la Sra. Hernández forma part del grup de empreses AVS, entitat a la que pertany també Gramepark, investigada per corrupció en l'Operación Pretoria i destacar, com aquell qui res, que de la delegació d'urbanisme de la Diputació que presideix, el seu número dos era l'enxironat per pressumpte xoriço l'exalcalde de Santa Coloma Bartomeu Muñoz.
Ha sol.licitat la insigne Sra. Anna Hernández las compatibilitats necessàries per exercir 16 càrrecs simultáneament?
Estic segur que sí. No podría ser d'una altra manera...no?
Les circumstàncies enverinades i podrides que han aflorat en el nostre panorama polític (i més en els temps que corren) exigeixen transparència i rendició de comptes.
En benefici del sistema i atesa la seva situació personal, la Sra. Anna Hernandez hauria d'avançar-se a l'èxigència de respostes i esvaïr qualsevol dubte al respecte.
Perquè com deia Plutarc, la dona del Cèsar, no tant ha de ser honesta sinó també ha de semblar-ho.
La Democràcia ho reclama.
Per tant, Sra. Hernández, no perdi pistonada, i deixi ls coses clares abans que la premsa i la Ciutadania la posin al peu dels cavalls.
Si vosté ho fa per pròia voluntat, la Democràcia li serà deutora. Si no ho fa, la Democràcia li demanarà responsabilitats.
En els temps que córren, Sra. Hernández, no val a badar.

5.11.09

La partitocracia sin contrapesos



Francesc de Carreras La Vanguardia (05/11/2009)


La "democracia de partidos", un término ya acreditado en teoría del Estado, supone un notable cambio respecto de la democracia parlamentaria clásica, en la cual el diputado era el eje fundamental de todo el proceso de participación política. Por el contrario, en la democracia de partidos son estos quienes protagonizan los dos momentos fundamentales de dicho proceso: las elecciones y la actividad parlamentaria.
En el momento electoral, ahora los ciudadanos no escogen candidatos individuales, como antes sucedía, sino listas electorales confeccionadas por los partidos. Con lo cual la relación representativa no se establece entre elector y parlamentario sino entre elector y partido. En cuanto a la actividad parlamentaria, en la democracia de partidos las cámaras han dejado de ser órganos para el debate entre diputados: ahora las decisiones que allí formalmente se adoptan han sido acordadas con anterioridad en el seno de los respectivos partidos y sus portavoces parlamentarios se limitan meramente a declararlas en público. Así, en la democracia de partidos, el Parlamento ha sido desposeído de su función primigenia más característica con la que soñaron los primeros liberales: ser un centro de debate en el cual, mediante argumentos racionales, se decide lo más conveniente para el interés general.
Podremos lamentar la pérdida, si es que existieron alguna vez, de aquellos parlamentos argumentativos y racionales, pero en la actualidad la democracia de partidos se ha impuesto en toda Europa y en buena parte del mundo. "La democracia de nuestro tiempo es, necesariamente, una democracia de partido", escribió el maestro García Pelayo, de quien el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales acaba de publicar la segunda edición de sus Obras completas. Necesariamente: la democracia española no escapa a esta regla general y es hoy, incluso formalmente, una democracia de partidos. Pero todos los sistemas políticos degeneran, como ya advirtió Aristóteles. Y la democracia de partidos española ha degenerado, por culpa de los partidos, en una partitocracia, que es cosa distinta.
En una partitocracia los partidos no se limitan a ocupar el lugar que les corresponde según el sistema constitucional, sino que desbordan su espacio propio y ocupan todo el Estado y una buena parte de la sociedad. Un principio clave de la democracia es el de división de poderes, según el cual los órganos estatales no sólo están separados sino que se eligen y controlan mutuamente mediante un sistema de pesos y contrapesos para que ninguno invada el ámbito del otro y cada uno sea responsable de los actos en que es competente. Pues bien, en una partitocracia el poder transversal de los partidos anula esta división de poderes e instaura un sistema descontrolado que tiende a configurarse como un dominio absoluto de todo poder, creando así el caldo de cultivo de todo tipo de desafueros y corrupciones.
Como han sostenido autores de referencia al tratar de España –véase el libro de Roberto Blanco sobre Las conexiones políticas (Alianza, Madrid, 2001) o el de Alejandro Nieto El desgobierno de lo público (Ariel, Barcelona, 2008)– los partidos han "colonizado" el Estado, se han repartido el botín que allí han encontrado y consideran que todos los poderes son patrimonio propio. Nieto lo resume así: "En definitiva, la colonización se hace efectiva mediante la ocupación (por parte de los partidos) de los instrumentos más operativos de acción social: la administración pública en primer término y luego los medios de comunicación social, la educación y la cultura, el sector público económico y, por descontado, sus organismos de control".
En definitiva, primero hay que asegurarse de que la administración pública esté dirigida por los cargos de confianza (de los partidos) y no por los funcionarios (independientes). A partir de ahí, es fácil adueñarse de los medios de comunicación públicos, establecer órganos de supervisión para los privados, conceder innumerables subvenciones en cultura y educación, así como licencias y permisos en actividades económicas, todas otorgadas con discrecionalidad formal y arbitrariedad real. Al final, como blindaje definitivo, intentan nombrar indirectamente, e indebidamente, a jueces, fiscales, interventores, defensores del pueblo, tribunales de cuentas, secretarios de ayuntamientos, profesores de universidad o de instituto. Todo.
La voracidad de los partidos para obtener cada vez más cuotas de poder es insaciable. Quieren llegar al poder mediante las elecciones –con toda razón, en eso consiste la democracia–, pero una vez lo han obtenido se desatan las furias. "Que un poder frene a otro poder", dijo Montesquieu. Esta ya no es una regla democrática para la partitocracia: quiere un poder sin frenos. El pacto tácito entre partidos hace que nadie frene a nadie y que ninguno denuncie al otro. Si están en el poder, por razones obvias; si no, ya les llegará la ocasión.
Frente a esta situación, las últimas esperanzas de los ciudadanos están depositadas en los funcionarios, jueces, fiscales y órganos de comunicación independientes. Son los últimos contrapesos a la partitocracia.

1.11.09

La franc-masonería, sus valores y la crisis




Defendemos un Gran Oriente comprometido a través de la acción de sus miembros, y también comprometido de forma colectiva a partir de las decisiones tomadas por sus diferentes asambleas.
Deseamos un Gran Oriente más unido si cabe y más dinámico, consciente del ideal democrático (de la República en el texto original), capaz de idear el futuro para que las conquistas de la ciencia (nuevas tecnologías, energías o terapias) y el dominio humano, dentro del respeto al medio ambiente, sean puestos al servicio de todas las mujeres y de todos los hombres y no de intereses particulares.
Teniendo en cuenta este objetivo, esperamos del Gran Oriente que más allá de la política y actuando dentro del respeto a la opinión de cada uno de sus miembros, contribuya a los grandes debates de la sociedad mediante la elaboración de propuestas concretas, de cara a promover la libertad y la igualdad de derechos entre toda la ciudadanía.
La crisis económica y social ahonda peligrosamente las desigualdades a escala planetaria; los efectos perniciosos de un sistema que considera al ser humano como un medio y no como un fin, deteriora los lazos cívicos y agudiza los egoísmos; el retorno de los miedos, de los oscurantismos, de los odios xenófobos, antisemitas, racistas, sexistas, la escalada de las amenazas a la paz internacional: todo obliga a los francmasones a reafirmar la ética republicana para defender y extender la democracia.
El hundimiento de modelos, el fracaso dramático de las grandes utopías políticas del siglo XX provocan en algunas personas un sentimiento de vacío, de disolución de señas de identidad, de pérdida de objetivos y desencanto.
La Europa de la ciudadanía y de los derechos sociales que anhelamos se revela hoy fundamentalmente como un espacio de intercambio para comerciantes.
La Democracia (República en el original en francés), para la que todas las mujeres y hombres, con independencia de sus orígenes, su sexo, su color de piel, sus convicciones religiosas, filosóficas, políticas, nacen y permanecen libres e iguales en derechos, se fragiliza poniendo en duda su propia identidad, sus valores, su indivisibilidad.
El ideal laico sufre ataques permanentes y la Organización de Naciones Unidas se ha convertido en un recinto en el que se perpetran todo tipo de ofensivas dirigidas a poner en solfa las libertades garantizadas por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a negar la libertad de creer o de no creer y de poder criticar una religión, a censurar la libertad para todo ser humano, en particular las mujeres, de disponer de su propio cuerpo.
En todas partes la sociedad se crispa y tensa, dejando lugar -como ya sucedió en el pasado- a populismos y extremismos emergentes. La historia nos enseña que es en este terreno donde enraíza el poder autoritario y a menudo también totalitario.
Esta situación no puede dejarnos indiferentes: El riesgo es mortal para los valores que defendemos.A veces hemos estado en desacuerdo entre nosotros, hemos sido adversarios en un momento determinado o durante un mandato, pero siempre hemos colocado al Gran Oriente y sus principios por encima de nuestras divergencias.
Antiguos grandes maestros, no nos remontamos con vanidad al momento en que ejercimos nuestras funciones, pero desde luego no tenemos ninguna vergüenza a la hora de asumir las responsabilidades de nuestros balances respectivos, ampliamente validados por el voto de las diferentes asambleas. Nuestra obligación es la de permanecer a disposición de nuestra obediencia, de sus miembros, de sus logias, de sus instituciones y de sus elegidos al servicio de nuestro ideal común.Por todo lo anterior deseamos un Gran Oriente federación de logias libres, fiel a su ética humanista y laica, a su tradición iniciática, capaz de evolucionar con el mundo.
Una obediencia que sepa gestionar de forma democratica el conjunto de cuestiones internas que se plantean, las reformas necesarias para su funcionamiento y también las cuestiones ligadas a la mixtidad (en tanto que las logias han abierto sus puertas a las hermanas desde hace mucho tiempo) respetando la exigencia de salvaguarda de la libertad de las logias y la unidad de la obediencia. Una obediencia orgullosa de la promoción del aperturismo hacia otras obediencias: Estos son los principales objetivos que los firmantes tienen en común.
Es precisamente en los períodos de crisis y de dudas en los que la francmasonería encuentra todo su sentido, su razón de ser. Rechazando la resignación, el Gran Oriente debe contribuir tanto en el interior como en el exterior a un nuevo e indispensable encendido de las Luces.
Si no quiere traicionar el papel que ha desempeñado durante siglos, debe oponerse firmemente a toda transformación que perjudique las conquistas sociales y que no tengan por objeto presevar su existencia misma, sino, al contrario, volver a concepciones ideológicas ya superadas y retrógradas.Para nosotros, no cabe negociación sobre esto.
La historia social, al igual que la del progreso de las ideas, es un camino hacia adelante; no puede haber una regresión. Permaneceremos de manera indefectible ligados a la defensa de la libertad de conciencia individual y del laicismo del que hemos sido a menudo promotores; estos valores han asegurado la paz religiosa durante mucho tiempo.
Estamos dispuestos a participar en toda discusión, en toda colaboración que tenga por finalidad una sociedad mejor.
Pero, fieles a nuestra historia y a nuestra filosofía desde hace ya tres siglos, no podemos sino oponernos a todo ataque a los derechos humanos y a todo retroceso del progreso de la sociedad democrática.


Gilbert Abergel, Alain Bauer, Bernard Brandmeyer, Paul Gourdot (fallecido el pasado 24 juin), Philippe Guglielmi, Patrick Kessel, Jacques Lafouge, Jean Michel Quillardet, Jean-Robert Ragache, antiguos Grandes Maestros del Gran Oriente de Francia.

La respuesta de los Masones


Article de Julio Arrieta publicat a "El Ideal de Granada"

El lanzamiento de la última novela de Dan Brown, 'El símbolo perdido', que hoy sale a la venta en España, ha disparado la curiosidad del público por la masonería. Tras la salida en Estados Unidos del libro, Ronald J. Steiner, relaciones públicas de la Gran Logia de Nueva York, comentaba el fenómeno en una nota dirigida a sus hermanos: «Los medios están repletos de artículos, reseñas y entrevistas relacionados con el libro y con la francmasonería», decía en el texto, publicado en la web http://www.nymasons.org/.
Steiner señalaba que va a aumentar «el interés sobre quiénes somos como masones y qué hacemos como miembros de la hermandad fraternal más antigua y grande del mundo».
Entre otras sugerencias sobre cómo atender a la avalancha de curiosos, Steiner recordaba a sus hermanos que «las preguntas son bienvenidas». ¿Qué es la masonería? ¿Qué hacen los masones en sus logias? ¿Son una sociedad secreta? son algunos de los interrogantes más frecuentes.
Si se acude al diccionario de la RAE, la definición parece clara. «Francmasonería: asociación secreta de personas que profesan principios de fraternidad mutua, usan emblemas y signos especiales y se agrupan en entidades llamadas logias». Sin embargo «no es una definición correcta», apunta Javier Otaola, escritor, Defensor del Ciudadano de Vitoria y maestro masón. «De hecho, hubo un grupo de hermanos que presentó un escrito ante la Real Academia Española señalando que la masonería no puede ser una sociedad secreta porque ese tipo de agrupaciones están prohibidas en la Constitución y ese concepto es contradictorio con la realidad legal de la masonería en España». La RAE lo ha tenido en cuenta y en la próxima edición del diccionario se va a modificar ese concepto. «En las sociedades secretas no se conoce quiénes son sus directivos y sus miembros no tienen derecho a dar a conocer su pertenencia». Sin embargo, la masonería está reconocida legalmente, «sus directivos son conocidos y los miembros tienen total libertad para dar a conocer su pertenencia».

Albañiles libres
La masonería no es, por lo tanto, una sociedad secreta. Ni tampoco una secta, ni una religión, como suelen insistir las logias en sus páginas de Internet. Una de las definiciones más antiguas describe a esta fraternidad como «un peculiar sistema de moral, velado por alegorías e ilustrado por símbolos». Por su parte, Otaola la describe como «una sociedad filosófica que utiliza como instrumento de su actividad asociativa las tradiciones de las antiguas hermandades de constructores».
El origen de la masonería es gremial. La palabra 'mason' significa albañil tanto en inglés como en francés. En la Edad Media los canteros y albañiles libres, los 'franc masones' o 'free masons', que trabajaban en grupos independientes de compañeros, se reunían en 'logias'. Se trataba de locales adyacentes a las grandes obras como las catedrales, en los que se formaban en el oficio, administraban sus trabajos y salarios y resolvían sus cuestiones internas. Con el tiempo estas logias comenzaron a acoger miembros que no eran albañiles. A finales del siglo XVII en Inglaterra el número de estos masones aceptados era superior al de los albañiles 'operativos'. La masonería tal como se conoce en la actualidad nació en Londres en 1717, cuando un grupo de masones decidió refundar la asociación desvinculándola de todo carácter gremial. Así nació la Gran Logia de Londres. Y hasta hoy.
Este origen explica los grados en los que se dividen los masones: aprendices, compañeros y maestros. El mandil que visten en sus reuniones o tenidas es un recuerdo del que llevaban sus antecesores operativos para protegerse de las esquirlas mientras trabajaban la piedra bruta para fabricar sillares. Las herramientas que se usaban para levantar edificios, como el compás, la escuadra, la regla, la plomada o el nivel, se utilizan ahora como parte de un rico lenguaje simbólico.

Filosofía práctica
Durante la tenida, «los masones realizan un trabajo colegiado de reflexión que podríamos llamar en términos muy amplios como filosófica, pero no una filosofía de eruditos, sino una filosofía práctica», explica Otaola. En sus trabajos, destinados a buscar el perfeccionamiento como personas, «utilizan el lenguaje de los símbolos para describir y para construir ese discurso filosófico». En definitiva, «es una reflexión existencial ritualizada, un diálogo ritualizado».
Diálogo, pero no disputa. Y no está permitido hablar ni de política ni de religión. El curioso que espera encontrar un conciliábulo de conspiradores se llevará un chasco. Eso sí, los detalles concretos de los rituales se quedan en la logia, sólo están al alcance de los iniciados. ¿Secretismo? «No. La de la masonería es una actividad privada, como las cosas que se discuten en familia, y lo que es privado no es público, por definición».
Otro mito con el que tienen que lidiar los masones es el del poder político que se les atribuye. «En España -detalla Otaola- la masonería es un grupo demasiado pequeño como para tener una acción de poder. En otros países donde tiene una presencia más numerosa puede llegar a tener una cierta influencia social, como mucho, tan legítima como la de otros grupos de opinión».
En España hay algo más de 4.000 masones agrupados en logias que forman parte de varias obediencias diferentes. Las que cuentan con más miembros son la Gran Logia de España, la más numerosa, y la Gran Logia Simbólica Española. Es un número llamativamente pequeño si se compara con los 20.000 masones que hay en Portugal, los 120.000 de Italia, los 250.000 masones franceses y los 700.000 británicos. En Estados Unidos hay 5.200.000. El reducido número de masones españoles se explica por la persecución a la que fue sometida la masonería en el pasado. Durante el franquismo 16.000 personas fueron ejecutadas por el 'delito' de ser masones, un número terrible por partida doble si se tiene en cuenta que antes de la Guerra Civil no había más de 6.000 masones en el país. Como asociación, la masonería no fue legalizada hasta 1982.