Ayer noche volví a visionar el
film Nosferatu, de W.F. Murnau, inquietante, siniestra y sobrecogedora obra de
arte. Una de las películas más trascendentales de la historia del cine y que no
se parece a ninguna otra que se haya hecho después.
Tras el visionado, releí el artículo
"En busca de Albin Grau: "Sobre el trasfondo esotérico de Nosferatu"
del genial Luciano Berriatua, el mayor especialista mundial en la filmografía
de Murnau.
Albin Grau, fue mucho más
que el productor y el director artístico del film. Es en sí mismo un verdadero
misterio dentro de un enigma.
Albin Grau es el alma de
Nosferatu.
Es el inspirador de un complejo experimento ocultista que tenía como objetivo utilizar el cine para transmitir al público unos conocimientos secretos que llevasen, a todo aquel que supiera ver, a abrir una puerta hacia el Otro Lado.
Es el inspirador de un complejo experimento ocultista que tenía como objetivo utilizar el cine para transmitir al público unos conocimientos secretos que llevasen, a todo aquel que supiera ver, a abrir una puerta hacia el Otro Lado.
Y es que Nosferatu es una
película ocultista hecha por ocultistas en la que Albin Grau fue su pieza
clave.
En otras palabras, su autor intelectual.
En otras palabras, su autor intelectual.
Grau era miembro de la
sociedad secreta Fraternitas Saturni en la que adoptó como simbólico el nombre
de Frater Pacitius.
La Fraternitas Saturni había
sido fundada formalmente por Gregor A. Gregorius seudónimo de Eugen Grosche como
una organización de corte luciferino y con una estructura paramasónica
estructurada en 33 Grados.
La Fraternitas Saturni tomaba
buena parte de sus doctrinas (por lo demás muy eclécticas) de la Teosofía, de
la "Ley de Thelema" de Aleister Crowley, de la magia sexual practicada
por la O.T.O (Ordo Templi Orientis) y de
la Antroposofía de Rudolf Steiner.

Durante la Primera Guerra
Mundial, Albin Grau estuvo combatiendo en Serbia, donde se sumergió en las
tradiciones vampíricas.
Tras la guerra, en una de
sus repetidas visitas a Praga, se
encontró con un antiguo amigo de la guerra en una antigua posada, en la que
habitó el emperador Rodolfo II, un apasionado de la Alquimia y las Artes Mágicas.
En esta posada, Albin Grau empezó a desarrollar una teoría en la cual él creía que el vampirismo había azotado aquel lugar y que se había alimentado de los cuerpos de los soldados muertos en la primera guerra mundial.
En esta posada, Albin Grau empezó a desarrollar una teoría en la cual él creía que el vampirismo había azotado aquel lugar y que se había alimentado de los cuerpos de los soldados muertos en la primera guerra mundial.

En la concepción ocultista de
Albin Grau, la ignorancia está representada por las sombras, lo oscuro, la
ausencia de luz, del conocimiento. La Gnosis, es la luz. Por eso el logo de
Prana Film es un Yin y un Yang tumbados. La luz del conocimiento está encima,
triunfando sobre la negra ignorancia.
Prana es un término
sánscrito tomado por la Teosofía de Mme. Blavatsky para designar a la energía
vital, a la propia esencia de la vida y como escribía el masón Goethe en su Fausto
poniéndolo en boca de Mefistófeles "la sangre es un fluido muy
especial".
Rudolf Steiner, era un rendido admirador de Goethe a cuyo estudio dedicó buena parte de su vida. En 1906 rescribió el artículo "El significado oculto de la sangre" en el cual profundiza en el estudio de la frase de Goethe en
Fausto, concluyendo que la sangre es el fluido vital porque es el vehículo del oxígeno,
que es el auténtico aliento de vida.
En el mismo sentido, también Helena Blavastky asociaba la Prana con la respiración.
En el mismo sentido, también Helena Blavastky asociaba la Prana con la respiración.
Desde una óptica teosófica, el Prana puede pasar de unos seres a
otros -aquí entra el vampirismo- y se transmite por la sangre. Como podemos ver, el discurso de
los teósofos con respecto al Prana, es muy similar al que hace el profesor Bulwer a sus alumnos en la
película, presentando a todos los seres tomando la Prana de la naturaleza a
través de otros seres vivos.
A proposito de Steiner diremos que éste fue mentor y maestro de Heinrich Tränker, Gran Maestre de la Logia Pansofista y Tränker fue a su vez maestro
e iniciador de Albin Grau, a quien introdujo en la O.T.O (Ordo Templi Orientis) a la que pertenecía Aleister
Crowley, a quien Grau también conocía.
Entre las sesiones de
instrucción que impartió Albin Grau en la escuela de estudios ocultistas que creó
el fundador de la Fraternitas Saturni, Eugen Grosche en Berlín, podemos encontrar temas tan evidentes como "El vampirismo y la magia de
la sangre" o "La magia en el Fausto de Goethe", tal y como se
puede leer en el programa del curso publicado en la revista-boletín de la
Fraternitas Saturni.
Aleister Crowley, quien,
como ya se ha comentado, conoce Grau en la OTO y constituirá una importante
fuente doctrinal en el armazón
filosófico de la Fraternitas Saturni, daba también una importancia
fundamental a la sangre como vehículo de la vida.
Según Crowley todas las
grandes civilizaciones han avanzado gracias a los sacrificios de sangre ya que
sólo con estos sacrificios pueden alejarse las sombras de las enfermedades que,
siguiendo al alquimista Paracelso como hace en la película el paracelsiano
profesor Bulwer, son entes astrales creados por los malos pensamientos de los
seres humanos.
Las enfermedades, según
Crowley, igual que las guerras o las plagas que se abaten sobre la humanidad no
tienen causas físicas sino espirituales y son creadas por el miedo y la
ignorancia, reclaman un sacrificio de sangre para renovar al mundo y salvarlo.
Paracelso, fuente doctrinal de las enseñanzas de Crowley con respecto al poder de la sangre, considera que, siendo la enfermedad un cuerpo astral que se alimenta, crece y se desarrolla a partir de los malos pensamientos de los individuos y se extiende en forma de plaga, de nada sirven los remedios de los médicos como el cerrar las puertas y ventanas para impedir su paso, concepto que si recordáis los que hayáis visionado Nosferatu, es precisamente la recomendación de los médicos para acabar con la plaga que está asolando Wisborg.
Paracelso, fuente doctrinal de las enseñanzas de Crowley con respecto al poder de la sangre, considera que, siendo la enfermedad un cuerpo astral que se alimenta, crece y se desarrolla a partir de los malos pensamientos de los individuos y se extiende en forma de plaga, de nada sirven los remedios de los médicos como el cerrar las puertas y ventanas para impedir su paso, concepto que si recordáis los que hayáis visionado Nosferatu, es precisamente la recomendación de los médicos para acabar con la plaga que está asolando Wisborg.
Al final, sólo el sacrificio
de la sangre de la inocente y pura Ellen podrá salvar a la comunidad de la
corrupción traída por Nosferatu.
La sangre es la clave de la
vida, como repite el aprendiz de ocultista Knock, que enloquece por la ansiedad
de ver llegar al maestro. En una clara metáfora ocultista Knock come moscas
para arrebatarles su fluido vital como hacen las arañas con los insectos
atrapados en su tela.
Grau estaba fuertemente
impactado por la novela Drácula de Bram Stoker, así que parece lógico que la
primera película que se planteara realizar su productora para plasmar su
proyecto ocultista sea precisamente Nosferatu, el vampiro que se alimenta de la
energía vital, el prana, el alma que se encuentra en la sangre.
Un vampiro es un cuerpo
astral, como decía Paracelso, un cuerpo ficticio, una aparición, una sombra, un
fantasma desprendido del cuerpo físico. Para Paracelso el cuerpo astral es la
esencia de los "aparecidos" y para Blavatsky y los teósofos, los
vampiros también son considerados como entidades astrales. De este modo, lo único que queda del
hombre convertido en vampiro es su cuerpo astral. Su cuerpo físico ha muerto y
ha sido enterrado en su ataúd, disuelto en la tierra que el vampiro debe llevar
consigo porque su cuerpo astral no se ha purificado, no se ha liberado de lo
terreno y no puede alejarse de los restos de su cuerpo físico del que es una
copia.
Es de la tierra emponzoñada
que contiene su cuerpo físico y de la sangre, el fluido vital que lo mantiene con vida, donde el vampiro toma la fuerza que da forma a su
cuerpo astral.
Pocos conocen que el experimento
ocultista diseñado por Albin Grau y que se plasmaría en Nosferatu se presentó
en sociedad como “un film erótico-ocultista-espiritista-metafísico”.
Para llevar adelante el
proyecto, Albin Grau llama a Friedrich W. Murnau, director todavía poco
relevante pero cuyo talento le había fascinado y a Henrik Galeen, guionista de "El Golem"
y por más señas, miembro de la Orden
Rosacruz. El propio Grau se reservó las labores de dirección artística y diseño
de vestuario, además de la producción junto a Enrico Dieckmann.
Para dar vida a Nosferatu
llamaron a Max Schreck (Alfred Abel), actor de la compañía Reinhardt y para el
papel de Ellen (el trasunto de la Mina Harker de la novela de Stoker), Murnau
se decidió por Ruth Landshoff porque le recordaba a una ilustración del pintor
Wilhelm von Kaulbach. Para el papel de Hutter (el Jonathan Harker de la novela de Stoker), Murnau se decidió por Gustav von Wangenheim, demasiado sobreactuado para mi gusto, pero, en fin...
Albin Grau dibujó los bocetos
de cada una de las escenas de la película, inspirándose en las ilustraciones
que realizó Hugo Steiner-Prag para la novela de Gustav Meyrink "El Golem" e incluso el rostro de Nosferatu está basado en una de sus ilustraciones.
En el texto de Steiner sobre
el poder de la sangre, al que anteriormente hemos referido, existen más claves
que podemos descubrir también en el film.
El sonambulismo de Ellen,
por ejemplo, es lo que la hace caer en el plano de dominio del vampiro. Para
Steiner "la actividad cerebral es nula en el sonámbulo que, de forma
oscura y un tanto vaga, siente la vida del Cosmos entero". Pero... si la actividad
cerebral es nula: ¿qué es lo que rige nuestro cuerpo?.
Steiner distingue siete estados en el hombre: el cuerpo físico, el cuerpo eterice o vital, el cuerpo astral, el yo o ego, y tres estados superiores. El conjunto es el hombre realizado en siete planos o sapta-prana, que era, curiosamente, el título de uno de los proyectos de Grau para Prana Films.
Steiner distingue siete estados en el hombre: el cuerpo físico, el cuerpo eterice o vital, el cuerpo astral, el yo o ego, y tres estados superiores. El conjunto es el hombre realizado en siete planos o sapta-prana, que era, curiosamente, el título de uno de los proyectos de Grau para Prana Films.
Nosferatu sería un ser en
estado animal, un cuerpo astral sin conciencia, incluso separado del cuerpo
físico y con un cuerpo etérico inestable tomado de sus víctimas.
Otro guiño ocultista. En el
guión de Henrik Galeen, el vampiro se desvanece con la luz dejando una columna
de humo blanco al desaparecer. Hay que suponer que Albin Grau, debió tomar esta
idea de otro de sus mentores espirituales, el ocultista Eliphas Levi que en su
obra Dogma y Ritual de la Alta Magia
explica que cuando se destruye un cuerpo astral deja tras de sí una columna de
humo con un fuerte olor a incienso.
Algunas de las ideas
ocultistas que se plasman en la película Nosferatu, surgieron del interés de
Albin Grau por la matemática mágica. Por ejemplo, el cartel de la
pared del paracelsiano profesor Bulwer, se muestra la aritmética de Athanasius Kircher. Por otra parte, la ilustración inicial del tratado sobre los vampiros
está extraída de un motivo contra el mal de ojo.
Al comienzo de la cinta, hay una escena muy llamativa desde el punto de vista ocultista.
Cuando Knock le encomienda a Hutter la gestión de los
asuntos del conde, sostiene una carta plegada, remitida por el vampiro. No
permite que el joven la vea en ningún momento y sólo la lee cuando se encuentra
alejado o cubriéndola con su cuerpo.
Cuando puede verse, muestra
por ambos lados del papel una serie de signos que no pertenecen a ningún
alfabeto.

Además, Grau decora con
símbolos y parafernalia ocultista el estudio del profesor Bulwer y las páginas
ilustradas de El libro de los Vampiros, que por cierto, sólo pueden verse
dependiendo de la copia se contemple. En concreto, aparece un sello inspirado
en un talismán griego y en un mosaico romano contra el mal de ojo.
Otra vuelta de tuerca. La Magia de Abramelín el Mago (recopilada en el libro "La Magia Sagrada" por su discípulo Abraham el Judío hacia el 1458), era sobradamente conocida por Albin Grau y es una constante en muchas de las claves ocultas del film.
Otra vuelta de tuerca. La Magia de Abramelín el Mago (recopilada en el libro "La Magia Sagrada" por su discípulo Abraham el Judío hacia el 1458), era sobradamente conocida por Albin Grau y es una constante en muchas de las claves ocultas del film.
Abraham el Judío llevó a
Europa los conocimientos de su maestro Abramelín difundiéndolos y enseñándolos
a un círculo selecto de personalidades entre ellas al Rey de Hungría, Segismundo, el cual así mismo las difundió en la Orden Secreta "Los caballeros de la Orden del Dragón", fundada por él mismo, y de la cual
fueron también ilustres miembros y grandes personalidades de esa época.
Entre dichas personalidades
se podría mencionar a Vlad Tepes II Dracul, Voivoda de Valaquia y que fue iniciado
en la orden debido a su bravura y
ferocidad en la guerra contra los turcos. A su vez, su hijo, Vlad Tepes III Draculea,
conocido como Vlad el Empalador y por lo demás personaje que inspirará a Bram Stoker para crear su personaje de Drácula, también bebió de las enseñanzas de esta
Orden.
Según los rituales relatados
por Abraham el Judío, se puede conseguir resucitar muertos para convertirlos en
Vampiros, por obra de los Espíritus, las Empusas y sobre todo por estar
involucrados los cuatro Príncipes Soberanos del Infierno (Satán, Lucifer,
Belial y Leviatán).
Conocedor de ello, en un
cartel anunciador de la película, ilustrado por el propio Albin Grau se puede
leer: "de la semilla de Belial nace el Vampiro Nosferatu que vive en
cámaras subterráneas", con lo cual Albin Grau está haciendo una clara mención a los rituales de Abramelín
el Mago. Por lo demás, en el guión de la película,
sin duda por indicación de Albin Grau, se hace mención a la semilla del Príncipe
Soberano al referirse a Nosferatu.
Por otra parte, el nombre
del barco en el que Nosferatu llega a Wisborg es "Empusa", lo cual es
un nuevo guiño ocultista al espectador.
Recordemos en este punto que
mitológicamente, las Empusas caracterizan a las hijas de Hécate, la cual
reinaba en el mundo de los Espíritus y los Espectros, y que se alimentaban de
la sangre de los hombres mortales. Esto no dista mucho del
planteamiento que encontramos en el Drácula de Stoker, en el significado del
nombre del velero: el "Demeter", que simboliza,
según la mitología griega, a la hija de Cronos y de Rea y madre de Perséfone, que
fue raptada por Hades, Señor del infierno.
Hasta aquí algunos apuntes
sobre los mensajes ocultistas que Albin Grau vierte en su experimento
metacinematográfico.
Sobre lo que fue de Albin Grau tras Nosferatu poco
sabemos y lo que se sabe es muy confuso.
Grau se retiró del cine para
centrarse en el mundo del ocultismo tras rodar como director un documental, hoy
perdido, sobre la estancia en Alemania en 1925 de Aleister Crowley.
En 1936, Fraternitas Saturni
es ilegalizada por el régimen nazi. Aunque los nazis persiguieron a los
miembros de la logia, parece que Grau logró huir a Suiza en 1938 con su hija enferma,
instalándose en la logia OTO de Locarno, dirigida por Alice Sprengel.

Según diversas
informaciones, morirá en Suiza en 1971.
Otras hipótesis, especulan en que tras
el fin de la guerra volvió a Alemania y vivió en Bayrischzell (Baviera), si
hemos de creer las informaciones recogidas por el estudioso Lans Menk, de
Marcus Khmer y de otros miembros de la reconstituida Fraternitas Saturni.
Otros rumores apuntan que
murió en un campo de concentración nazi, aunque no hay nada concluyente sobre
ninguna de estas hipótesis.
No hay fotografías oficiales
de Albin Grau. De hecho, Luciano Berriatua se ha pasado, como el mismo cuenta,
más de 30 años buscándolas.
Quizás la que ofrecemos
puede ser la única imagen de Albin Grau de la que se dispone... o quizás no.
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